Zaragoza ha sustituido por completo su flota de bus turístico por vehículos 100% eléctricos de doble planta, accesibles y equipados con tecnología para la gestión turística y ambiental. La operación, con una inversión de 2,4 millones de euros, 1,5 millones cofinanciados por el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino, elimina emisiones locales y reduce significativamente el ruido en los principales ejes del recorrido.
El servicio mantiene la accesibilidad universal mediante rampa y espacios reservados para personas con movilidad reducida, y emplea unidades de última generación con autonomía suficiente para la operación diaria. La medida refuerza la estrategia municipal de electrificación del transporte y consolida a Zaragoza como destino urbano innovador y sostenible, siendo la primera ciudad de España con un servicio turístico completamente descarbonizado.