Madrid ha consolidado la electrificación de su red de autobuses urbanos con 450 vehículos de cero emisiones en servicio y 45 líneas totalmente electrificadas. Este avance se sustenta en una inversión superior a 250 millones de euros y en una estrategia iniciada en 2008, acelerada en el último lustro, que integra modelos de última generación para reducir emisiones y mejorar la experiencia de viaje.
La transformación ha incluido la modernización de los centros de operaciones con recarga inteligente mediante pantógrafo invertido en Carabanchel, una hidrogenera en Entrevías para los primeros diez autobuses de hidrógeno verde y la preparación de La Elipa como depósito de referencia para una flota plenamente eléctrica. Con el impulso de fondos europeos y en el marco de Madrid 360, la ciudad avanza hacia un transporte público descarbonizado, eficiente y tecnológicamente puntero, consolidando su liderazgo como única capital europea sin autobuses diésel.