Bajo el lema “La alimentación está para comérsela”, la iniciativa coincide con la celebración del Día Mundial de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos. Caprabo trabaja para maximizar el aprovechamiento alimentario a través de diferentes iniciativas, entre las que destacan la comercialización con descuentos de alimentos con fecha de consumo preferente cercana, con etiquetas de “consumo rápido” y aplicando descuentos de hasta el 30% o a través de la aplicación de la iniciativa To Good To Go; la donación de producto no apto para la venta, pero sí para el consumo desde los centros de distribución y supermercados; la logística inversa de los subproductos orgánicos, a los que se les da un nuevo uso; y el compostaje de los biorresiduos generados en sus instalaciones o del café recuperado del reciclaje de cápsulas de café en sus tiendas.
En el marco del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, Caprabo lleva a cabo, junto a la Cruz Roja, la iniciativa “Alimentación saludable y reducción del desperdicio alimentario”, en la que voluntarios acuden a los supermercados de la compañía para informar y concienciar a los clientes sobre la importancia de evitar el desperdicio de alimentos.
Compromiso con la salud y el cuidado del medio ambiente
La participación de Caprabo en la VIII Semana Contra el Desperdicio Alimentario se enmarca en el decálogo de sus 10 Compromisos por la Salud y la Sostenibilidad. La empresa es social y medioambientalmente responsable con su entorno y trabaja para mejorar la circularidad de sus productos y procesos y avanzar en su compromiso de neutralidad de carbono a 2050. Además, realiza una labor de concienciación con los clientes que cada día compran en sus supermercados con el objetivo de mejorar y crear valor compartido a través elecciones de compra y hábitos más responsables con del medio ambiente.
Adicionalmente a la lucha contra el desperdicio de alimentos, las actuaciones de Caprabo en materia de sostenibilidad ponen el foco en el reciclaje de los envases comerciales de materiales como cartón y plástico por medio de la logística inversa; el ecodiseño y la racionalización en el uso de envases en su marca y de embalajes de envasado en tienda; la eficiencia energética en sus supermercados de nueva generación; la optimización de sus actividades logísticas y de transporte para minimizar las emisiones de gases de efecto invernadero; y la sensibilización y formación de las personas consumidoras, entre otras iniciativas.