Este logro permite a Volotea establecer nuevos objetivos más ambiciosos. La compañía se compromete ahora a reducir un 55% sus emisiones por pasajero-kilómetro para 2030, en comparación con 2012. La reducción ha sido posible gracias a más de 50 iniciativas lanzadas desde el inicio de las operaciones de la aerolínea en 2012, todas ellas orientadas a reducir de manera continua el consumo de combustible, impulsando un modelo de negocio más responsable y respetuoso con el medio ambiente.
En palabras de Gloria Carreras, Directora de ESG de Volotea: "Alcanzar nuestro objetivo de reducción de emisiones directas de CO₂ por pasajero-kilómetro para 2030, seis años antes de lo previsto, demuestra que nuestro propósito de conectar mejor a las ciudades pequeñas y medianas europeas no está reñido con la ambición de hacerlo de forma cada vez más eficiente. Confirma, además, que la sostenibilidad forma parte esencial de nuestra estrategia y de la manera en que entendemos el crecimiento. Este logro nos anima a seguir elevando el nivel de ambición, con nuevas metas realistas pero desafiantes, como las que acabamos de presentar, para continuar reduciendo nuestra intensidad de carbono y avanzar, junto al sector, hacia una aviación más sostenible."
Este es el cuarto año consecutivo en que la estrategia de sostenibilidad de Volotea, Voloterra, pasa por una auditoría externa. En esta ocasión, la aerolínea ha contado con EQA, entidad de referencia internacional en certificación de sistemas de gestión y sostenibilidad. El proceso comenzó hace unos meses y los resultados de Volotea han quedado oficialmente verificados.
Voloterra: un plan con cinco pilares
La estrategia de sostenibilidad de Volotea se basa en cinco ejes clave:
- Un modelo de conectividad eficiente. Volotea conecta más de 100 destinos en Europa a través de rutas directas y sin escalas, evitando el 56% de las emisiones que tendría un vuelo con conexión, según nuestro estudio. Maximizar la ocupación de los vuelos programados es otro punto destacado de su modelo de negocio único, que desde 2018 ha registrado una tasa de ocupación promedio del 90% y en 2024 alcanzó el 91%. Además, ninguna de las rutas operadas por Volotea puede ser recorrida en tren en menos de 3 horas, y en el 93% de los vuelos, el tiempo de viaje en tren superaría las 6 horas.
- Reducción de emisiones de CO₂ por pasajero-kilómetro. Desde sus inicios, la compañía ha implementado más de 50 iniciativas para reducir el consumo de combustible, tanto en el mantenimiento como en la operativa de sus aeronaves. Entre los principales proyectos para lograr esta reducción, destaca la renovación de la flota en 2021, cuando se pasó de operar con Boeing 717 a una flota que actualmente cuenta con 41 Airbus A319 y A320, más limpios y eficientes. Otro ejemplo es el acuerdo firmado con Airbus en 2024, mediante el cual Volotea ha integrado el sistema de optimización de descenso (Descent Profile Optimization, DPO) en toda su flota. Esta iniciativa ha permitido reducir hasta 958 toneladas de CO₂ desde la implementación inicial del sistema en 2019.
- Incremento en el uso de combustible sostenible para la aviación (SAF). Desde 2022, la aerolínea ha utilizado más de 2,4 millones de litros de SAF en sus vuelos. Además, desde septiembre de 2022, Volotea mantiene un acuerdo con Airbus para operar su shuttle entre Hamburgo y Toulouse con SAF. En 2024 la aerolínea operó el servicio con un 21% de media, un porcentaje de SAF muy superior al promedio de la industria. La compañía colabora con varios proveedores para impulsar el desarrollo de estos combustibles, con acuerdos con Moeve y Repsol en España, TotalEnergies en Francia y Enilive en Italia, entre otros.
- Compromiso con la innovación y el desarrollo. Volotea ha invertido en Dovetail Electric Aviation, una empresa que está logrando avances importantes en el desarrollo del primer avión eléctrico comercial. Se espera que el primer prototipo realice su vuelo en 2026. Además, en 2025, Volotea se ha convertido en la primera aerolínea europea en colaborar con 280 Earth (desarrollada en Google X), líderes en Captura Directa de Aire (DAC, por sus siglas en inglés). Esta tecnología avanzada de eliminación de carbono extrae dióxido de carbono (CO₂) directamente del aire, contribuyendo a la reducción de los niveles de gases de efecto invernadero en la atmósfera.
- Transparencia y verificación. Por cuarto año consecutivo, la estrategia de sostenibilidad de Volotea, Voloterra, ha sido auditada externamente por verificadores de reconocido prestigio internacional, reafirmando su compromiso con la reducción de emisiones de CO₂ y el avance hacia la descarbonización del sector aéreo.
Además, Volotea está firmemente convencida de que los avances en sostenibilidad se lograrán a través de la colaboración entre todos los actores clave de la industria. Por ello, colabora activamente con asociaciones y organizaciones del sector, formando parte de los grupos de trabajo sobre sostenibilidad de IATA, A4E, ALA, FNAM y Aicalf, para avanzar de manera conjunta hacia sus objetivos de sostenibilidad.