El NSI es un índice que mide, de forma clara y objetiva, cómo de predispuesta está una actividad económica a verse impactada por riesgos y oportunidades de sostenibilidad. La solución permite entender, de una forma rápida y visual, qué sectores, clientes o activos pueden verse más afectados por la transición a nuevos modelos de negocio sostenibles, el cambio climático o nuevas regulaciones, y dónde conviene actuar para proteger el negocio y aprovechar nuevas oportunidades.
La metodología del NSI se fundamenta en datos sectoriales y escenarios internacionales reconocidos (IPCC, NGFS, OCDE, etc.), haciéndolo riguroso, solido y alineado con los más altos estándares del mercado. Gracias a esta base y a la integración de análisis avanzado, el NSI permite a las organizaciones priorizar recursos, automatizar procesos y tomar decisiones informadas para mejorar su eficiencia y resiliencia frente a los retos de la sostenibilidad.
Del dato al impacto: sostenibilidad con propósito
Como informan desde Nalba, el NSI tiene múltiples aplicaciones prácticas que lo convierten en una herramienta estratégica para organizaciones públicas y privadas:
Aplicación práctica en el sector privado y público
El NSI ya está siendo utilizado en el análisis de carteras de crédito de varias entidades financieras, evaluando la predisposición al riesgo ambiental de sus clientes. El modelo ha permitido identificar patrones de predisposición, como el hecho de que, en las entidades analizadas, las mayores exposiciones suelen concentrarse en una parte relativamente pequeña de las carteras, de entre el 10 – 15% del importe total, permitiendo diseñar estrategias proactivas de mitigación y posicionamiento comercial, con foco en sectores como construcción, transporte y manufactura.
Además, el índice tiene aplicaciones estratégicas para el diseño de políticas públicas, planes de desarrollo regional y la definición de incentivos sectoriales, convirtiéndose en un aliado clave para instituciones públicas y privadas que buscan avanzar hacia una economía sostenible.
Una herramienta diferencial para un mundo en transición
A diferencia de otros enfoques ESG basados en cumplimiento normativo o histórico, el NSI no es solo un índice técnico: es una herramienta pensada para ser útil y accionable.
Incorpora inteligencia artificial y conocimiento experto, evalúa riesgos físicos, de transición y no climáticos, y permite analizar impactos en diferentes horizontes temporales (2030, 2050, 2100). Además, está alineado con los seis objetivos del Pacto Verde Europeo (clima, agua, economía circular, contaminación, biodiversidad), lo que lo convierte en un referente para cualquier organización que quiera liderar la transición sostenible.
En definitiva, Nalba Sustainability Index (NSI) representa una innovación estratégica que ayuda a las organizaciones a anticiparse, adaptarse y prosperar en un entorno cada vez más exigente en términos ambientales y regulatorios. Más que una herramienta de análisis, el NSI es una palanca estratégica que permite aprovechar las oportunidades de la transición hacia una economía más sostenible.