Fred Njehu, responsable de Política Global de Greenpeace África, ha declarado: “La Cumbre de Sevilla ha sido un momento importante para el multilateralismo, pero los Gobiernos más poderosos no han estado a la altura de la urgencia de la crisis de deuda que enfrentan los países del Sur Global, socavando su bienestar y capacidad para responder a la acción climática. Un rayo de esperanza es que nuevas coaliciones de países han presentado iniciativas audaces para gravar a los superricos durante esta conferencia. Estas alianzas generan un impulso importante y podrían ayudar a desbloquear el tipo de financiación pública necesaria para reforzar la capacidad de los países de hacer frente a los desafíos sociales y ambientales más allá del pago de la deuda”.
“Durante la Cumbre de Sevilla, bajo una ola de calor histórica, desde Greenpeace lo hemos dejado claro: basta de excusas, hay dinero para la acción climática global y la justicia económica, pero necesitamos acabar con los subsidios a la industria fósil, hacer pagar a los ultrarricos, cerrar paraísos fiscales y detener la desquiciada carrera armamentística. El mensaje de la sociedad civil en Sevilla ha sido unívoco: Necesitamos más ambición para distribuir poder y riqueza, sólo así conseguiremos un planeta justo y sostenible para todas las personas”, ha señalado Carlos García Paret, coordinador de incidencia política de Greenpeace.
“Ahora, los líderes mundiales deben actuar y responder a la indignación pública ante la avaricia de los multimillonarios y de las corporaciones de petróleo y gas. Es fundamental escuchar a los países en la primera línea de la crisis climática, a los expertos y las movilizaciones de la sociedad civil a lo largo de esta conferencia. Son imprescindibles acciones concretas y transformadoras, tanto en el marco de la Convención Fiscal de la ONU como en la COP30 a finales de este año. Tenemos dinero, tenemos soluciones, solo hay que poner a las personas por encima de la avaricia”, ha concluido Njehu.