Entre las principales novedades de 2024 figura la incorporación de Altia al Pacto Mundial de Naciones Unidas, reforzando su apuesta por una estrategia empresarial basada en los derechos humanos, el trabajo digno, la protección del medioambiente y la lucha contra la corrupción. El Informe de Sostenibilidad destaca la consolidación de una cultura corporativa orientada al impacto positivo, tanto en las personas como en el entorno en el que opera la organización, con especial énfasis en la transparencia, la equidad y la responsabilidad social.
“La sostenibilidad no es una declaración de intenciones, sino una manera de hacer empresa, y este Informe muestra los avances reales que estamos logrando en cada dimensión ESG”, afirma Constantino Fernández, presidente de Altia. “Hemos construido una organización diversa, flexible y orientada al desarrollo profesional de las personas. En un sector tan competitivo, sabemos que las empresas sostenibles son aquellas que invierten en su gente”.
Durante el ejercicio 2024 Altia ha seguido avanzando en su compromiso con la sostenibilidad, impulsando la reducción del impacto ecológico, la eficiencia energética y la digitalización de procesos internos. La compañía dio un paso relevante al calcular y verificar su huella de carbono conforme al GHG Protocol, cubriendo los alcances 1 y 2 en todos los países en los que opera y para el conjunto de centros de trabajo del grupo.
En el ámbito social, el grupo ha reafirmado su compromiso con las personas, situando el desarrollo del talento y el bienestar de sus profesionales en el centro de su estrategia. En 2024 se impartieron más de 175.000 horas de formación, fortaleciendo competencias técnicas y de liderazgo. El modelo de trabajo híbrido y flexible continúa consolidándose como una de las claves de la experiencia laboral en la compañía. Este compromiso con un entorno inclusivo, positivo y en constante evolución ha sido reconocido en rankings como Best Places to Work in IT, Best Workplaces Portugal y Europa.
Altia continúa desarrollando una estructura sólida de control y supervisión interna. Las actividades del grupo son auditadas por entidades independientes y ha reforzado su modelo de gestión con la aprobación de la Política de Sostenibilidad & ESG y la actualización del Código Ético. Estas iniciativas consolidan un gobierno corporativo alineado con los más altos estándares de integridad y sostenibilidad.
“Sabemos que la sostenibilidad sólo es posible si se convierte en una parte esencial del día a día de la organización”, afirma por su parte Josefina Fernández, directora de Sostenibilidad & ESG de Altia. “Más allá del cumplimiento normativo, trabajamos para integrar una visión responsable en todas nuestras decisiones para que las personas encuentren entornos de trabajo flexibles, seguros y en los que puedan crecer, que nuestras soluciones digitales generen eficiencia y reduzcan impactos negativos y que las alianzas que promovemos nos ayuden a impulsar un cambio colectivo”.
En un contexto global marcado por la transformación digital y los desafíos sociales y medioambientales, Altia mantiene una visión estratégica de largo plazo, que combina crecimiento, innovación y responsabilidad.