El proyecto, gestionado por Bosques Sostenibles, no solo contribuye a la mitigación del cambio climático, a la promoción de la biodiversidad y a la salud de los ecosistemas y prevención de la erosión del suelo, sino que también tiene beneficios económicos y sociales. En este sentido, la reforestación promueve, además, la creación de empleo local de personas en riesgo de exclusión y parados de larga duración en esta región. La iniciativa impacta en su conjunto en cinco ODS, 6 (agua limpia), 8 (trabajo decente y crecimiento económico), 10 (reducción de las desigualdades), 13 (acción por el clima) y 15 (vida de ecosistemas terrestres).
La iniciativa, un ejemplo más del compromiso de MAPFRE con la sostenibilidad, forma parte del ‘Bosque MAPFRE’, creado en 2021 y con el que la multinacional engloba todas las actuaciones de reforestación, dirigidas a preservar la biodiversidad, el capital natural y crear sumideros de carbono en zonas donde desarrolla su actividad.
Gracias a este proyecto, ya se han plantado cerca de 29.000 árboles entre las actividades de compensación y voluntariado llevadas a cabo por la compañía.