Actualmente, el trabajo de los Bancos de Alimentos asociados y de FESBAL se desarrolla con el apoyo de 3.480 personas voluntarias (el 93,3% del equipo) y de 83.000 personas que participan en las grandes recogidas.
“El voluntariado es la mayor riqueza de los Bancos de Alimentos. Es el andamiaje sobre el que se estructura nuestra organización y el alma sobre el que se sostiene el espíritu que inspira nuestra labor”, Pedro Llorca, Presidente de la Federación Española de Bancos de Alimentos.
La pieza central de la campaña se ha grabado en el Banco de Alimentos de Ávila y se centra en el poder simbólico del chaleco que habitualmente visten las personas que realizan tareas de voluntariado. Aprovechando la celebración del Día de la Felicidad (20 de marzo) varios voluntarios explican la felicidad que supone dedicar un tiempo a los demás.
“Cuando yo termino y me voy a acostar, lo que me digo es: ¿He realizado algo, he hecho una labor de todo lo que yo he recibido en la vida para que otros puedan recibir lo que yo he tenido y se puedan dar alimentos a personas que los necesitan? Y me siento feliz”, afirma Fernando Gutiérrez, presidente del Banco de Alimentos de Ávila.
El voluntariado genera un beneficio doble. Por un lado, en las familias que, a través de los ayuntamientos e instituciones sociales, reciben los alimentos donados por la ciudadanía a los Bancos de Alimentos y, por otro, a todas las personas voluntarias de los Bancos, que se sienten felices y útiles a la sociedad.