Las razones que espolean a las pymes españolas a poner en marcha una estrategia definida de reducción de emisiones difieren en buena media del grueso de las pymes europeas. Además del cumplimiento normativo, el 35% de los directivos de las pymes en España aseguran que lo hacen por mejorar la reputación asociada a su compañía, y otro 35% lo relaciona con el alineamiento con sus valores y la misión. En menor medida, un 28% justifican su estrategia de reducción de huella de carbono en las ventajas competitivas y ahorro de costes derivadas del mismo.
Por su parte, en el resto de las pymes europeas, las principales causas se encuentran en la alineación con los valores corporativos (43%), seguida de la reputación (36%) y las consideraciones relacionadas con la reducción de costes (33%). Por regiones, las pymes de Reino Unido son las que se muestran más alineación entre valores corporativos y estrategia de reducción de emisiones. En concreto, un 52% aseguran basar su estrategia de reducción de huella de carbono en esta causa, seguido del 49% de las pymes alemanas, el 45% de las francesas y el 38% de las italianas.
En lo que respecta al compromiso de las pequeñas y medianas empresas españolas con la reducción de su huella de carbono, casi la mitad (45%) afirma estar tomando medidas para mitigar su impacto, mientras que un 28% de los directivos señala que pese a que por el momento no están reduciéndola su impacto, sí prevé hacerlo en el futuro. Por otro lado, un 18% de este segmento del tejido empresarial español no sólo no está acometiendo estas medidas sino que no tiene intención de hacerlo.
A nivel europeo sólo las pymes italianas tienen un mayor compromiso que las españolas con un 46% de ellas que está tomando medidas para reducir su huella. En un escalón ligeramente inferior, las pequeñas y medianas empresas británicas (42%) y francesas (40%) están trabajando activamente para mitigar su impacto medioambiental. Destaca el caso de las pymes alemanas donde menos de un tercio (27%) manifiesta estar tomando medidas para reducir su huella, con una diferencia de casi veinte puntos porcentuales frente a las italianas. No obstante, los datos son más alentadores al observar el compromiso de aquellos directivos que pese a que no están disminuyendo su huella de carbono si tienen intención de hacerlo en el futuro. Por regiones, los directivos alemanes son los que han manifestado una mayor voluntad (36%), por delante de los italianos (31%), franceses (31%) y británicos (25%). Por último, Alemania se sitúa como el mercado donde hay un mayor número de pymes que no están tomando medidas y no prevé hacerlo próximamente (29%), por delante del resto de los mercados como Francia (23%), Reino Unido (22%), e Italia (13%).
Entre los empresarios españoles que no priorizan la reducción de su huella de carbono, un 32% indicaron que creen que su negocio no generan una gran huella de carbono, un 22% no tiene claro cómo esta reducción beneficiaría su actividad y un 19% apela a que no hay requisitos legales que les obliguen a hacerlo.
Estas tres motivaciones que aportan los directivos en España se repiten en el resto de los mercados europeos, especialmente en Alemania donde un tercio (33%) de sus pymes considera que su actividad no genera una gran huella de carbono, un 21% se refugia en que no hay requisitos legales que les obliguen a hacerlo y dos de cada diez (20%) señalan que no tienen claro cómo esta reducción beneficiaría su actividad. Precisamente esta es otra de las razones más comunes entre las pymes francesas (22%) y las italianas (21%). Por último, la falta de recursos para acometer la reducción de la huella de carbono es otra de las grandes razones señaladas por un 24% de las pymes británicas y un 22% de las pymes francesas e italianas.
Preguntados por los planes para reducir su impacto ambiental, los directivos de las pymes españolas señalaron al consumo energético (48%), la elección de proveedores sostenibles (34%), y la reducción de los residuos derivados de la actividad de la compañía (31%), como principales razones.
En el conjunto de este segmento del tejido empresarial europeo algo más de la mitad de las empresas que ya están tomando medidas para reducir su huella de carbono afirman que recortar su consumo de energía les permitirá alcanzar este objetivo de forma realista (51%). Para un tercio (33%), reducir la cantidad de residuos de sus operaciones es una de las medidas que tomarán junto con un 32% que intentará seleccionar proveedores más sostenibles. Por último, una cuarta parte de los encuestados (25%) afirma que adaptar los hábitos de desplazamiento de la plantilla les ayudaría en sus objetivos de reducción de carbono. Estas cuatro medidas fueron las más citadas en cada uno de los mercados estudiados, con la reducción del consumo de energía a nivel interno encabezando la lista en los cinco países.
Los empleados de las empresas españolas están mucho más implicados en acciones para proteger el medio ambiente. Más de la mitad de los encuestados en España (56%) afirmaron que el personal estaba «muy implicado» en las iniciativas de sostenibilidad de su empresa, por un 39% que se mostraron «algo implicados» y solo el 6 % respondió que los trabajadores «no estaban implicados».
Por el contrario, en el Reino Unido, la proporción de empleados «no implicados» ascendió al 14 %, y solo el 36 % se describió como «muy implicado». En Francia, relativamente pocos empleados se declararon «no implicados» (3 %) o «muy implicados» (33 %), mientras que una gran mayoría (63 %) se describió como «algo implicados».