Esta operación, firmada el pasado mes de diciembre, es una financiación vinculada a indicadores ESG cuyo tipo de interés se encuentra ligado a la evolución de un único indicador relevante en la actividad de Adif y que se define como ahorro de emisiones de CO2 producido por la existencia de las líneas de alta velocidad ferroviaria. Además, se marca un objetivo de reducción del mismo, de tal manera que si no se alcanza, se penalizará el tipo de interés. Para ello, el consultor de sostenibilidad independiente Aenor emitirá un informe anual analizando el desempeño de Adif en cuestiones ambientales, sociales y de buen gobierno.
Con esta financiación, Adif busca reducir el impacto ambiental de su actividad, ya que se compromete a la consecución de un ahorro de CO2 en un plazo determinado. Su propósito es ser un referente en la gestión de infraestructuras resilientes, sostenibles, seguras e inteligentes que contribuyan al nuevo modelo de transición ecológica.
El responsable de la Dirección Territorial Centro de BBVA, Ignacio Sacristán, ha señalado que “este acuerdo con Adif refuerza el compromiso de acompañar a las empresas en su transición hacia modelos de negocio más sostenibles”. “En BBVA, creemos que la sostenibilidad es una palanca clave para impulsar el desarrollo económico y social, y esta operación es un ejemplo de cómo podemos alinear los objetivos financieros con metas ambientales concretas, como la reducción de emisiones de CO2”, ha añadido.