El proyecto se desarrollará a lo largo de dos años desde octubre de 2024. El programa busca atender algunos de los problemas ambientales más apremiantes de la región, como la pérdida de hábitats y el agotamiento de recursos hídricos.
En concreto, a través de este proyecto se realizará una reforestación en zonas degradadas en las Cuencas del Eresma y del Duero gracias a la plantación de 800 árboles, contribuyendo a la conservación de bosques mixtos y a la mejora de hábitats ribereños.
El proyecto también busca generar un impacto positivo en los ecosistemas de la región mediante la retención de agua en determinadas zonas, logrando una tasa de infiltración de 580.000m3, lo que supone un volumen de agua superior al que Suntory Global Spirits utiliza para sus operaciones en sus dos plantas de Segovia, la Destilería en Palazuelos de Eresma y la Planta de Embotellado en Valverde del Majano=.
Por último, el componente educativo es una pieza clave del proyecto. En este sentido, se llevarán a cabo más de 10 actividades de sensibilización ambiental, como talleres, charlas, rutas interpretativas y programas de voluntariado. Estas iniciativas buscan involucrar activamente a la comunidad local en la protección de su entorno natural.
La iniciativa de Campanarios de Azaba refleja el compromiso de Suntory Global Spirits por construir un futuro más sostenible, combinando restauración ecológica, acción comunitaria y educación ambiental. Este proyecto se enmarca dentro de Proof Positive, la estrategia de sostenibilidad de la compañía, y su iniciativa global “Santuarios del Agua”, que busca restaurar cuencas hídricas en regiones clave y que ya ha logrado proteger más de 6.600 hectáreas en países como Japón, Escocia, México y ahora España. Estos santuarios representan una relación de reciprocidad con la naturaleza, devolviendo el agua que se toma prestada en las mejores condiciones y promoviendo un equilibrio que respalde tanto la sostenibilidad ambiental como el desarrollo de las comunidades.