Dichas actividades han permitido mejorar la calidad de vida de 126.842 personas en situación de vulnerabilidad o en riesgo de exclusión social de un total de 23 países.
El Programa de Voluntariado de Fundación MAPFRE tiene como principal objetivo mejorar la calidad de vida y el bienestar de las personas más desfavorecidas y de la sociedad en general. También facilitar a los empleados de las empresas adheridas y a sus familiares la oportunidad de contribuir a mejorar la sociedad e incrementar su satisfacción personal, autoestima y motivación. El voluntariado es sin duda una oportunidad para contribuir a construir un mundo más justo, solidario, humano y sostenible.
Marta Granero, experta en Diversidad y Voluntariado Corporativo de MAPFRE, cree que la compañía tiene el compromiso de actuar en el desarrollo de las comunidades donde opera, generar valor social, cuidar el entorno y contribuir a la transformación social. “En MAPFRE, tenemos un enorme compromiso con las personas, con la sociedad y con el planeta y todo ello forma parte de nuestra manera de ser y de nuestra cultura y lo demostramos cada vez que participamos en alguna actividad de voluntariado. Más del 20% de la plantilla global ha participado hasta el momento en alguna de las actividades de voluntariado realizadas durante el 2024. Cada minuto invertido en ayudar cobra sentido para nosotros”, ha indicado.
Apoyo a la comunidad
A lo largo de 2024, han participado en actividades de voluntariado países como Chile, Uruguay, Alemania, Puerto Rico, Argentina, Malta, México, Brasil, España, Italia, Venezuela, Costa Rica, Colombia, Estados Unidos, República Dominicana y Guatemala, entre otros.
Entre las acciones más relevantes destaca la campaña ‘Básicos con Corazón’, que realizaron los voluntarios de Puerto Rico en verano para entregar ropa a más de 800 personas con escasos recursos; ‘Recorridas Solidarias’, que llevó a cabo Argentina para entregar alimentos, ropa de abrigo y productos de higiene a personas sin hogar; el proyecto ‘Litro de Luz’, donde 51 voluntarios de Brasil participaron en la elaboración de farolillos solares para iluminar una comunidad de 120 personas que viven sin electricidad; una jornada de protección de la naturaleza en Venezuela en la que 80 voluntarios, entre empleados y familiares, recogieron hasta 200 kilos de basura en distintas playas; el proyecto ‘Conectando Sonrisas’, donde los voluntarios de Costa Rica invitaron a 200 personas, entre ellas 100 enfermos de cáncer, a charlas motivacionales para ellos y sus familiares; y el proyecto ‘Operación Sonrisa’, donde voluntarios de Guatemala compartieron actividades de ocio con 174 menores del orfanato Valle de los Ángeles.