A pesar de que Ghana es uno de los países con mayor nivel de desarrollo de la zona de África occidental, el 40% de la población total dispone de agua potable, y se aprecia además una gran disparidad entre las zonas urbanas y las zonas rurales, donde el 80% de la población no tiene acceso a infraestructuras básicas de lavado.
Precisamente esta localidad de Tatale, cerca de la frontera con Togo, es una de las zonas con mayor índice de pobreza y falta de recursos del país: el 87% de la población vive con menos de 3,65 dólares al día. Aquí, además, la falta de agua es uno de los problemas más acuciantes a los que se enfrentan, además de la baja escolarización de niños y jóvenes. En la comunidad, hasta ahora, solo se contaba con un pozo que no resultaba suficiente para las necesidades de la población, por lo que muchos niños y mujeres debían caminar cada día varios kilómetros para buscarla o la tomaban del contaminado río cercano.
“Llevar agua potable a un colegio en Tatale es un cambio radical en sus vidas. Supone mejorar la salud de los alumnos además de evitar horas en ir a por agua a lugares contaminados y así, poder dedicar el tiempo a estudiar”, explica Sol del Castillo, responsable de Desarrollo de Negocio de AUARA.
Cambiar vidas
Tanto los responsables de AUARA como un grupo de voluntarios de Hijos de Rivera, han visitado recientemente este proyecto en Ghana para conocer su evolución y apoyar a los beneficiarios y a los partners sobre el terreno.
Jóvenes y Desarrollo, una entidad sin ánimo de lucro vinculada a los Salesianos que cuenta con más de 50 años de experiencia trabajando por el desarrollo y la promoción integral de menores y jóvenes vulnerables en países empobrecidos, ha sido la anfitriona mostrandoles varios de los centros educativos que gestionan en el país, la mayoría en las zonas más vulnerables, como el centro de protección Don Bosco en Ashaiman -también visitado por AUARA y por los voluntarios de Hijos de Rivera- que acoge a niños y niñas víctimas de trata, menores abusados sexualmente, sin techo y huérfanos.
Con este tipo de iniciativas, AUARA sigue visibilizando el propósito con el que se fundó en 2016, facilitar el acceso a agua potable a las comunidades que carecen de ella. En total, gracias a los clientes que eligen AUARA, más de 130.444 personas tienen acceso a agua potable y se han generado un total de 464,2 millones litros mediante la instalación y construcción de 173 infraestructuras (pozos, depósitos de agua, letrinas, agricultura, canalizaciones…) en 23 países de África, Asia y América Central.