“TEX2ENERGY” responde a la problemática del exceso de desechos textiles, agravada por el modelo de moda rápida. A través de un avanzado proceso de transformación termoquímica, el proyecto convierte estos residuos en hidrógeno, el cual se emplea en pilas de combustible para generar energía. Según Pérez, “este proyecto pretende revalorizar todo tipo de residuos textiles, tanto de consumo como industriales, con el objetivo de reducir su impacto y transformarlos en una fuente de energía limpia”.
La iniciativa surge en respuesta a la normativa europea que, a partir de enero de 2025, exigirá la recogida selectiva de residuos textiles. “Queremos ofrecer una solución a esta problemática que afecta a toda la industria textil, especialmente con la creciente preocupación por el fast fashion y el volumen de productos que llegan a su fin de vida sin posibilidades de reciclado,” explicó Pérez.
El reconocimiento obtenido refleja el compromiso del ITE con la sostenibilidad y la economía circular. A lo largo de los próximos meses, el equipo continuará optimizando el proceso para maximizar la producción de energía y minimizar el coste energético, contribuyendo así a una industria textil más responsable. “Durante el próximo año, trabajaremos en aumentar el rendimiento de nuestro gas de síntesis para obtener la máxima energía de forma sostenible,” concluyó Pérez.