“Sabemos que el futuro será sostenible o no será, y para que sea sostenible tiene que ser circular”, ha subrayado Xavier Ribera, director de Comunicación, Relaciones Institucionales y Sostenibilidad de BASF, quien también ha explicado que, dentro de esa economía circular, la compañía se ha fijado tres líneas de actuación: trabajar con materias primas circulares; imaginar, investigar e innovar nuevos ciclos de los materiales, y repensar los negocios para buscar nuevos negocios que fuesen desde el diseño circulares. “Dentro de estas tres líneas, el reto es el cómo y el qué, que nos hacen plantearnos cuestiones como ‘¿cómo nos transformamos a nosotros como organización y cómo transformamos nuestros procesos para que sean circulares?’ y ‘¿qué estamos haciendo y si aquello que estamos haciendo está contribuyendo a la circularidad?’”. Y es que, ha apuntado Ribera, “si nosotros nos transformamos de puertas hacia dentro, pero el producto que sale no ayuda a transformar a nuestro cliente y a la sociedad, nuestro propósito se va al garete enseguida”.
Ribera ha aprovechado la mesa celebrada en el Sustainability Day 24 para explica cómo BASF está imaginando la transformación hacia dentro y hacia el cliente a partir de dos ejemplos. Para transformarse hacia dentro, cita el reciclado químico, “complementario a los reciclados mecánico y biológico”, que permite que residuos plásticos que a día de hoy solo podrían terminar o en vertedero o en valorización energética, -es decir, en incineración- puedan volverse a introducir al principio de la cadena de valor como materia prima de calidad virgen. “Esto es repensar nuestro proceso, poner la ciencia en medio y convertir un residuo”, ha apuntado.
Para transformarse hacia el cliente utilizan “ese reciclado químico para obtener materiales que puedan incorporarse a otros productos”, ha explicado Ribera. Es el caso de los plásticos recuperados y que, junto a Grupo Antolín, sirvieron para fabricar hace un par de años un techo solar que lleva un modelo de Volvo, o de la primera poliamida hecha a partir de residuos textiles que han logrado obtener junto a Inditex este mismo año. “Hicimos una gran alianza con Inditex y Cáritas y cogíamos la ropa del contenedor naranja, la despolarizábamos para convertirlo después en materia prima de calidad virgen”, ha recordado Ribera, quien ha apuntado que, “al final, es en el equilibrio entre el cómo y el qué en el que intentamos encontrar toda la innovación en circularidad. En ese equilibrio y en las alianzas.”
Moderada por la presidenta de DIRSE, Ana Gascón, en la mesa “Circularidad, innovación y sostenibilidad: del desecho al valor” también han participado Claudia Hosta, directora de Circularidad de Mango; y Cristina Sánchez, directora de Sostenibilidad e Impacto Positivo de Leroy Merlin.