En numerosos foros como la COP28 o la Cumbre por el futuro de la ONU de este 2024 se suele hacer referencia a la progresiva sustitución de los combustibles fósiles por fuentes de energía renovables como una de las claves para descarbonizar nuestro entorno. Una meta global que conlleva una hoja de ruta en ls que cada actor involucrado puede participar en la medida de sus posibilidades. Eso sí, de la teoría a la práctica todavía hay distancia, puesto que, tal como hizo hincapié la directora ejecutiva de Greenpeace España, Eva Saldaña, “según el Instituto de Resiliencia de Estocolmo, estamos a punto de traspasar el séptimo límite planetario de los nueve que hay, en concreto, el de la acidificación de los océanos”.
Esto, unido a que hay otros dos límites como son el cambio climático y la pérdida de biodiversidad que ya están traspasados, hace que ahora mismo “nos enfrentemos a retos muy globales, con muchas sinergias entre ellos”, ha señalado Saldaña, quien a su vez ha subrayado cómo “las soluciones están encima de la mesa, pero hay que hacer más hincapié en activar esas soluciones comunes”. Desde el año pasado, que se celebró la COP28, lo que está pasando lo vemos a diario en las noticias. “Asistimos a noticias espeluznantes, muy alarmantes, con eventos climáticos imprevisibles y cada vez con mayor intensidad, y creo que todos sentimos que algo no va bien”, ha reconocido la directora ejecutiva de Greenpeace España. Saldaña apunta sentir “que esos acuerdos que se toman en los espacios donde se tienen que tomar, que son los espacios globales de gobernanza, no están yendo con la ambición suficiente y al ritmo suficiente para llegar a frenar todo eso y aquí cada décima de grado cuenta”.
Una de las cosas que desde Greenpeace esperan de cara a la COP29 es que los planes que tiene cada gobierno para la reducción de emisiones realmente empiecen a traducirse en cosas tangibles. “Veníamos de unos planes que ni eran ambiciosos, ni tenían calendarios, ni tenían medidas para que realmente se pudieran llevar a cabo”, ha destacado Saldaña, quien también espera que la arquitectura financiera empiece a actuar. “Esperamos que se empiecen a gravar impuestos a los combustibles fósiles y que se amplíen los fondos de financiación para que el sur pueda actuar; no vale que lo hagamos solo en el norte, porque estamos hablando de un problema global”, ha defendido. Saldaña también ha aprovechado el marco de la mesa para esbozar otros dos deseos de cara a la COP del año que viene en Brasil, “que los elementos de clima y biodiversidad se entrelacen mucho más y que la biodiversidad suba al nivel que se merece”. Todo ello, sin olvidar de erradicar todo ese greenwashing que hay en torno a los mercados de carbono: “Debemos tener presentes a los grandes ecosistemas y a las poblaciones nativas que viven en ellos.”
Moderada por la directora de Contenidos de Custommedia, Mónica Gálvez, en la mesa “Sostenibilidad, igualdad y medioambiente: retos y soluciones colectivas” también han participado Franc Cortada, director general de Oxfam Intermón; y Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF.