Estos dos puntos de vista -la transformación de los procesos de producción y la voluntad de ayudar a los clientes a hacer compras más responsables- son precisamente los que integra la estrategia de sostenibilidad de Leroy Merlin, en la que la economía circular es un elemento fundamental. En el marco de ese doble reto, ha destacado Cristina Sánchez, directora de Sostenibilidad e Impacto Positivo de la compañía, cuentan con “una estrategia de mejora de productos basada en criterios de ecodiseño, porque en el momento en el que estás diseñando un producto es cuando tienes la posibilidad de cambiar las cosas”. Para secundar su afirmación, Sánchez se ha hecho eco de algo que apunta la propia Comisión Europea: que “el 80% de los impactos de un producto pueden mitigarse durante la fase de diseño”.
Es en ese contexto en el que ha visto la luz Home Index, una herramienta que a la compañía le permite evaluar el impacto ambiental y social de los productos a lo largo de todo el ciclo de vida. “En el proceso de selección de materias primas, incluimos material reciclado dentro de los procesos de producción, pero también buscamos que las materias primas tengan un origen sostenible, como en el caso de la madera, que debe estar certificada. También trabajamos en cómo son esos procesos de producción a través de auditorías ambientales y sociales de todas las fábricas que fabrican nuestros productos. Y también, durante la fase de uso, trabajamos en ofrecer a nuestros clientes un producto que ayuda a ahorrar energía o agua, o que cuenta con piezas de repuesto para alargar su vida útil”, ha señalado Sánchez.
Home Index establece 30 criterios a la hora de evaluar las más de 140.000 referencias que Leroy Merlin pone a la venta, “desde un martillo a una brocha, pasando por un mueble de jardín”. Al final, ha explicado Sánchez, se obtiene un scoring de productos desde la A, que son los productos más sostenibles, a la E, que son aquellos que todavía tienen ámbitos de mejora. Una evaluación que a la firma le permite asimismo “vertebrar la construcción de toda la gama de productos porque nos permite saber cuáles son las familias que tienen más impacto y, por lo tanto, cuáles son las palancas de mejora, y, además, trabajar de la mano de los proveedores en ese proceso de mejora de los productos”. Un trabajo transversal muy importante por la propia apuesta que la compañía hace de la producción local, ya que el 75% de las compras que realiza es a proveedores nacionales, entre ellas, grandes empresas que ya cuentan con sus propias políticas de sostenibilidad, “pero también -ha revelado Sánchez- pymes y pequeñas empresas que la primera vez que oyen hablar de sostenibilidad es a través del proyecto Home Index y de Leroy Merlin.
Moderada por la presidenta de DIRSE, Ana Gascón, en la mesa “Circularidad, innovación y sostenibilidad: del desecho al valor” también han participado Claudia Hosta, directora de Circularidad de Mango; y Xavier Ribera, director de Comunicación, Relaciones Laborales y Sostenibilidad de BASF.