El objetivo global del departamento de Sostenibilidad de Mango es reducir el impacto de la compañía en la sociedad y también en el entorno y, por ende, en el medio ambiente. Volviendo a los tres pilares que ha citado la directora de Circularidad de la firma, Clàudia Hosta, las acciones llevadas a cabo en torno al producto “es nuestra alma, nuestro corazón”, ha afirmado. Estas acciones se centran en el ecodiseño y en cómo se diseñan los productos “para precisamente reducir el impacto del producto que ponemos a la venta y que nuestros clientes se llevan por la puerta de nuestras tiendas”. Por otro lado, en el área de planeta, la compañía centra sus esfuerzos en reducir su huella de carbono, su huella hídrica y su impacto en la biodiversidad, y en el área de personas/people, ha subrayado Hosta, “todos los esfuerzos están puestos en tener la total trazabilidad y transparencia sobre nuestra cadena de suministro y sobre los impactos que generamos en ella”.
Al esfuerzo en esta triple visión influye no solo “el compromiso que la compañía tiene con la sostenibilidad, sino también el entorno de la industria textil, que está haciendo un gran esfuerzo por generar un cambio e innovar continuamente en nuevos procesos y nuevos materiales que conocemos como next gen, y el nuevo reglamento de ecodiseño y la responsabilidad ampliada del productor, que, tras mucho tiempo sin ser regulado, impacta de lleno en el sector”, ha matizado Hosta. En Mango, ha apuntado la directora de Circularidad, “el ecodiseño es clave porque todo empieza cuando nuestros equipos de diseño, nuestros patronistas, nuestras compradoras y nuestros técnicos de calidad conciben cada uno de los productos”, un momento en el que ya “se empieza replanteando todo”. Así, la compañía está formando a los equipos en ecodiseño, está trabajando con nuevos materiales y está incorporando criterios de diseño circular “donde piensan “qué será de ese producto a su fin de vida”.
Mango está trabajando asimismo de forma cooperativa con sus stakeholders (proveedores, clientes, recicladores y toda la industria textil). A todos les compete encontrar un modelo de diseño circular que, en el caso de la compañía y tal como explica Hosta, se basa en tres estrategias: “Encontrar la manera de diseñar productos para que el día de mañana puedan ser reciclables, investigar aquellos estándares técnicos que permitan que los productos duren el mayor tiempo posible y trabajar con herramientas que nos permitan reducir al máximo nuestro residuo textil”, una estrategia denominada “no waste”.
Moderada por la presidenta de DIRSE, Ana Gascón, en la mesa “Circularidad, innovación y sostenibilidad: del desecho al valor” también han participado Cristina Sánchez, directora de Sostenibilidad e Impacto Positivo de Leroy Merlin; y Xavier Ribera, director de Comunicación, Relaciones Laborales y Sostenibilidad de BASF.