El informe de Deloitte señala que el 95% de los directivos españoles ha incrementado su inversión en sostenibilidad el año pasado, frente al 85% a nivel global. Por ello, casi 8 de cada 10 líderes empresariales- 76% en España y 70% a nivel global- confirma que el cambio climático podría influir en la estrategia y las operaciones de su empresa en los próximos tres años, principalmente en los ámbitos vinculados con la regulación de emisiones, la escasez o el coste de los recursos y el cambio de patrones de consumo, factores que ya están impactando en las compañías de nuestro país.
Por otro lado, los líderes empresariales consideran que los principales desafíos para 2024 son: la innovación tecnológica, los cambios regulatorios y las perspectivas económicas.
En este sentido, la mayoría de los encuestados coincide en que las crecientes exigencias regulatorias enfocadas en la reducción de emisiones (58% en España y 50% a nivel global), la disminución de biodiversidad (57% en nuestro país y 47% de los directivos internacionales) y la presión de los accionistas (52% en España y 44% a nivel global) han sido los factores que más han impactado e impulsado el número de las iniciativas de sostenibilidad llevadas a cabo en sus organizaciones durante el último año.
“Se está produciendo un notable incremento de la inversión corporativa en sostenibilidad. Los líderes empresariales buscan transformar sus negocios para hacer frente al cambio climático, adoptando un modelo de crecimiento que va más allá del simple cumplimiento normativo y que responde a las expectativas sociales y medioambientales de sus grupos de interés. Además, la alta dirección reconoce el gran potencial que supone la acción climática para el negocio, ya que impulsa la innovación y el crecimiento económico en sus compañías. Todo ello, posiciona el reto del ESG en las prioridades de las agendas empresariales”, asegura Concha Iglesias, socia líder de Sustainability & Climate de Deloitte España.
Los líderes empresariales reconocen que la sostenibilidad es un motor clave para el crecimiento, tal como afirma el 90% de los ejecutivos españoles y el 92% de los líderes a nivel global, quienes valoran expandir su negocio mientras reducen las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que genera ventajas tangibles como la mejora de la eficiencia y la resiliencia de la cadena de suministro.
En este contexto, uno de los beneficios más destacados es la capacidad de atraer y retener talento, una ventaja que se ha posicionado entre las tres principales para los próximos cinco años. En respuesta a esta creciente demanda por parte de los empleados, el 49% de los líderes empresariales está emprendiendo acciones formativas dirigidas a sus profesionales, para que desempeñen roles vinculados con la sostenibilidad.
Paralelamente, la equidad y la transición justa han incrementado su importancia en la agenda empresarial. Esto se manifiesta en que, en el último año, la percepción de la relevancia de estas cuestiones ha aumentado del 46% al 55% a nivel mundial. En España el reconocimiento de la equidad climática y la transición justa es del 45% entre los ejecutivos. Algunas empresas españolas ya están involucradas en iniciativas que abordan estas cuestiones, como la colaboración con comunidades locales para reducir las desigualdades ambientales.
Además, España destaca por su compromiso con la sostenibilidad integral, superando, en muchos casos, el promedio global. Según el informe CxO Sustainability Report, de Deloitte, un 58% de las empresas en el país ya impone criterios de sostenibilidad a sus proveedores y establece objetivos de reducción de emisiones. Este enfoque pone de manifiesto el compromiso empresarial con la sostenibilidad y refuerza la transición en la que nos encontramos hacia una economía más verde y equitativa.
La innovación tecnológica se ha consolidado como un pilar fundamental en la carrera global hacia la descarbonización, con la inteligencia artificial generativa y otras herramientas tecnológicas ejerciendo un papel crucial. A nivel mundial, el 50% de los altos ejecutivos ya está implementando soluciones tecnológicas para alcanzar objetivos climáticos, mientras que un 42% adicional planea implementarlas en los próximos dos años. Esto refleja una aceleración en la integración de estas herramientas en las estrategias empresariales.
En nuestro país, la adopción de tecnologías para alcanzar objetivos sostenibles también muestra un avance notable. El 52% de los líderes empresariales está implementado soluciones tecnológicas con este fin, posicionándose por encima de la media global. Este dato pone de manifiesto el compromiso empresarial en la incorporación de la tecnología como motor de la sostenibilidad y refuerza la tendencia hacia una inversión creciente en innovación que, además de favorecer la protección del medio ambiente, también impulsa ventajas comerciales, especialmente en el desarrollo de productos y servicios sostenibles.
La diversificación de los beneficios de la acción climática
En España, las empresas reconocen cada vez más los múltiples beneficios derivados de aplicar los criterios ESG, y que se manifiestan en el incremento de satisfacción y fidelidad de los clientes, entre otras ventajas. En este sentido, la resiliencia de las organizaciones ha ganado peso: del 24% en los últimos cinco años al 40% en 2024. Este incremento refleja una mayor priorización por parte de las empresas para garantizar su adaptación ante futuros desafíos.
De cara a futuro, las empresas españolas consideran la lucha contra el cambio climático como una fuente potencial de beneficios, incluso superando las expectativas globales en este ámbito. Este compromiso con la sostenibilidad fortalece su posición en el mercado y también favorece su preparación para enfrentar las crecientes exigencias regulatorias y sociales en torno al ESG.