La compañía disminuyó las emisiones de carbono globales un 25% (con respecto a 2019) en 2023, superando ampliamente el objetivo del 7,5% marcado para el año. Esta reducción es resultado del compromiso del Grupo por avanzar hacia soluciones más limpias e inteligentes que impulsen la descarbonización de la economía.
Gracias a la política de movilidad, recogida dentro del Plan de Huella Ambiental 2021-2030, la compañía aseguradora ha contribuido a que la huella de carbono procedente de los viajes de negocio se haya reducido un 58% (con respecto al año 2019), como resultado de promover medios de transporte menos contaminantes e implantar otro tipo de medidas, como minimizar los desplazamientos de trabajo e impulsar las reuniones virtuales. También destacan otras iniciativas para reducir la huella de la movilidad diaria en la oficina, como las lanzaderas que conectan algunas sedes con los puntos céntricos de la ciudad y con el transporte público, estacionamientos para bicicletas, renting de vehículos eléctricos y puntos de recarga para vehículos ECO, entre otros.
MAPFRE aspira a convertirse en una empresa neutra en carbono en 2030, un compromiso que incluye minimizar el impacto ambiental de la movilidad. Para ello, la entidad se ha marcado entre sus objetivos incrementar progresivamente los modelos híbridos con trabajo en remoto, así como la reducción de las emisiones asociadas a los viajes corporativos en avión, priorizando otras formas de transporte más sostenibles, como el tren de alta velocidad.
Respecto a la operación directa, el Grupo MAPFRE busca alcanzar el 100% de la flota ECO a 2030 mediante la renovación de la flota de automóviles a motores más eficientes. Como parte de su hoja de ruta, el 100% de los vehículos asignados a los equipos directivos de España ya cuentan con la clasificación ECO. Asimismo, el pasado año ya eran 28 grúas híbridas y 42 vehículos taller 100% eléctricos los que forman parte de la red de proveedores en España.