Lucian Peppelenbos, estratega de clima y biodiversidad de Robeco: "Los resultados de la encuesta revelan que muchos inversores están adoptando un enfoque centrado y diligente en lo que respecta a la descarbonización de las carteras de inversión y avanzando hacia una economía futura de bajas emisiones de carbono. A medida que se familiarizan con el duro trabajo que implica la transición climática, disminuye la ingenuidad y aumentan las deliberaciones y el escrutinio sobre lo que se necesita para integrar la sostenibilidad en los múltiples aspectos de la gestión de las carteras de inversión".
Las aseguradoras destacan por comprometerse a lograr las cero emisiones netas en comparación con otros inversores institucionales y mayoristas, quizá debido a su particular exposición al cambio climático desde ambos lados del balance. Alrededor del 39% de las aseguradoras se han comprometido públicamente a lograr este objetivo y otro 20% está en vías de hacerlo. Los inversores de la región de Norteamérica tienen más "miedo al compromiso": casi la mitad (46%) ha descartado comprometerse con el objetivo de cero emisiones netas frente al 26% del año pasado.
Más de tres cuartas partes de los inversores creen que la transición será algo desordenada y que solo una pequeña parte se realizará de forma colectiva. Solo el 15% cree que será una transición ordenada en la que los Gobiernos y los mercados colaborarán para reducir las emisiones. Por otra parte, el 8% cree que el mundo alcanzará un nivel alto de calentamiento global (hot-house world) y se tomarán muy pocas medidas para evitarlo. A este respecto, hay menos inversores que opinan que se pueda lograr el objetivo del Acuerdo de París de limitar el calentamiento global por debajo de los 2 °C. Solo el 30% lo considera posible, frente al 38% de 2023, mientras que el 41% lo considera imposible, frente al 30% de la encuesta anterior.
En la actualidad, los inversores destinan más fondos a estrategias climáticas generales que a las centradas específicamente en empresas "en transición". Solo el 37% invierte en estrategias dirigidas a empresas con planes de transición creíbles, aunque la mayoría (63%) tiene previsto hacerlo en un plazo de uno a dos años. La cuestión de la transición influye en los estilos de inversión preferidos. Alrededor del 45% utiliza estrategias activas de renta variable centradas específicamente en invertir en empresas orientadas a la transición, mientras que el 43% invierte en bonos verdes o bonos centrados en la sostenibilidad. Este enfoque vuelve a ser más popular en Europa y APAC.
Lucian Peppelenbos: "La transición de las empresas y otros sectores del modelo “marrón” al “verde”, a medida que se descarbonizan, solo es posible si los inversores participan activamente, recompensando a las que adoptan el cambio y retirando el apoyo a las que lo rechazan o se muestran reacias a formar parte de él. Un aspecto interesante de los resultados de este año que los inversores de la región de Asia-Pacífico están avanzando con determinación en materia de sostenibilidad, puesto que están incrementando su apoyo a la transición climática".