02/04/2024 08:00:00

Las empresas europeas destinan menos del 25% de sus gastos a iniciativas sostenibles

Un análisis de CDP y Oliver Wyman revela que más de la mitad de las empresas de industrias de altas emisiones señalan que el acceso al capital es una preocupación clave

La mayoría (70%) de las empresas europeas destinan menos del 25% de sus gastos de capital (CapEx) a la transición hacia una economía neutra en carbono, según revela un nuevo análisis de CDP y Oliver Wyman. Mientras tanto, un tercio del total de las empresas y más de la mitad de las empresas con altas emisiones de CO2 señalaron que el acceso al capital es un obstáculo importante.

El informe, "Get the Money Moving", concluye que, si bien cada vez son más las empresas europeas que fijan objetivos de reducción de emisiones y elaboran planes de transición, sólo una de cada cinco ha avanzado sustancialmente en la aplicación de aspectos clave de los mismos. En España el porcentaje aumenta hasta el 30%. Estos aspectos incluyen el desarrollo de modelos de negocio sostenibles comercialmente viables para las diferentes industrias. Asimismo, el informe destaca cómo los niveles de inversión de capital desempeñan un papel fundamental a la hora de determinar si una empresa puede obtener resultados positivos o si encontrará obstáculos durante la transición hacia un modelo de negocio con bajas emisiones de carbono.

El informe destaca los avances conseguidos y los retos venideros en distintas industrias como la automotriz, la siderúrgica o el transporte. Al mismo tiempo, señala que las empresas eléctricas podrían tener un déficit de 285 mil millones de euros (para alcanzar los 1.9 billones de euros) de aquí a 2030 en las inversiones de CapEx necesarias para sustituir la capacidad de generación energética convencional por energías renovables, algo clave en el impulso para la electrificación y descarbonización de la industria del transporte y la industria pesada.

A pesar de que están surgiendo tecnologías y productos bajos en emisiones de carbono, los modelos de negocio comercial siguen estando poco desarrollados y, en muchos sectores, la política gubernamental aún no ha cambiado el panorama económico de forma suficientemente decisiva a favor de productos y servicios más sostenibles. Esto se observa en la industria automotriz, donde el 59% del total de la investigación y desarrollo de las empresas en los próximos cinco años se invertirá en vehículos eléctricos, que actualmente solo representan el 13% de las ventas.

Según datos del informe, si no se consigue invertir al ritmo necesario en productos bajos en emisiones, el 20% de las empresas europeas espera que sus clientes cambien a productos y proveedores alternativos, potencialmente en otros sectores o mercados. Esto se produce en un contexto en el que las empresas intentan adquirir productos más sostenibles y reducir las emisiones de la cadena de valor. Información que tendrán que revelar las empresas que operen en la UE en virtud de la Directiva sobre informes de sostenibilidad corporativa (CSRD), en vigor a partir de este año.

Por ejemplo, la industria siderúrgica es responsable de aproximadamente el 5% de las emisiones de CO2 en la UE y es clave para que la región alcance sus objetivos. Pero con los niveles actuales de inversión, el suministro de acero verde se situará un 30% por debajo de la demanda para 2035.

Otros factores importantes que frenan a las empresas a la hora de implementar aspectos clave de los planes de transición incluyen el desarrollo inadecuado de tecnologías y productos bajos en emisiones de CO2 o los esfuerzos de descarbonización por parte de los proveedores. A estos factores se le suma la falta de compromiso de los clientes con la reducción de emisiones.

Esta brecha entre las acciones concretas de las empresas y los objetivos climáticos declarados persiste a pesar de que la mayoría de las empresas afirman contar con un plan de transición establecido y objetivos de reducción de emisiones. Así se desprende del análisis basado en los datos de 1.600 empresas europeas, que representan el 89% de la capitalización bursátil de la región, facilitados a CDP, la organización sin ánimo de lucro que gestiona el sistema mundial de divulgación medioambiental.

El análisis plantea un dilema para la financiación verde: mientras que muchas empresas necesitan el apoyo de las instituciones financieras para llevar los proyectos a escala comercial, el sector financiero exige pruebas de que tales iniciativas puedan operar de forma sostenible a este nivel. Sin embargo, el 67% de las instituciones financieras revelan a través de CDP que están tomando medidas activas para alinear sus carteras con el objetivo de 1,5 grados.

El informe insta a las empresas a destinar una mayor parte de sus gastos a soluciones sostenibles, al tiempo que hace un llamamiento a los responsables políticos para que creen un entorno en el que las iniciativas sostenibles puedan escalar. Asimismo, fomenta una mayor colaboración entre instituciones del sector financiero para distribuir el riesgo entre los bancos de financiación del desarrollo, las empresas de capital riesgo, las compañías de seguros, los financiadores tradicionales de infraestructuras y las organizaciones filantrópicas, además de aprovechar el apalancamiento de los propios balances de las instituciones financieras.

Por otro lado, el estudio considera que las empresas están realizando progresos y mejoras sustanciales si obtienen una puntuación superior al 50% en un marco de cinco indicadores clave: CapEx, innovación de productos, descarbonización de proveedores, compromiso con los clientes y dirección del negocio.

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