Con su decisión, Colón culmina el proceso estratégico que inició en 2013 para garantizar la perdurabilidad y sostenibilidad del proyecto. El proceso contemplaba ejecutar un conjunto de acciones, entre las que destacan, por un lado, un plan de inversiones que ha permitido renovar y mejorar tanto las infraestructuras industriales como los servicios a las personas que atiende la organización, y, por otro lado, la preparación del relevo generacional en la gobernanza y dirección de La Fageda.
De este modo, el economista Josep Maria Bonmatí, hasta ahora vicepresidente del patronato, del que es miembro desde hace quince años, se convierte en presidente del máximo órgano de gobernanza de la entidad. Además, Sílvia Domènech, se convierte en directora general, después de que Colón la nombrase directora adjunta en el 2019, y que se incorporara en el proyecto como directora comercial en 2012.
Cristóbal Colón expresa su confianza en el futuro de la organización que creó cuando tenía 33 años: “Está en muy buenas manos, me siento muy tranquilo por el compromiso y por la solvencia profesional de los patrones y directivos”.
El fundador de La Fageda deja el mando de la organización satisfecho y convencido “que a lo largo de estos 42 años nuestro trabajo ha dado sentido a la vida de muchas personas. La suma del tiempo y los esfuerzos dedicados al proyecto han merecido la pena de una manera inmensa”. Colón agradece “la confianza y el esfuerzo de todas las personas, familias e instituciones que a lo largo de la historia de La Fageda nos han apoyado. Sin todos ellos, La Fageda no sería lo que es”.