El objetivo de CaixaBank y Arval con esta nueva modalidad de renting es fomentar la transición al vehículo eléctrico a través de una fórmula que permita a los usuarios probar la tecnología eléctrica sin un compromiso a largo plazo. Esta flexibilización de un contrato de renting es pionera en este negocio y ayuda a los conductores a conocer de primera mano la usabilidad de los coches eléctricos, descubrir la tecnología y valorar durante un año si cumple sus expectativas y cubre sus necesidades.
Desde el punto de vista contractual, si a los 12 meses el cliente desea conservar el coche, se mantiene el contrato hasta alcanzar entre 3 y 5 años, los habituales en el renting, según el modelo. Sin embargo, si el cliente decide cambiarlo, puede rescindir el contrato sin costes de cancelación y dar de alta un nuevo contrato de renting con otro vehículo de otra tecnología, marca y modelo del mercado al que el cliente pueda acceder.
Esta iniciativa es fruto del acuerdo estratégico entre CaixaBank y Arval, que se selló en 2010 y que ha situado a ambas compañías como líderes del negocio de renting de vehículos en España. CaixaBank y Arval trabajan conjuntamente en la creación de productos y servicios de movilidad innovadores y, con este proyecto, dan respuesta a dos tendencias clave del sector de la movilidad: la transición sostenible, a través de la electrificación de los vehículos -hoy en día en España sólo el 5% de los vehículos matriculados son eléctricos-, y el paso de la propiedad al uso, con fórmulas flexibles como esta nueva modalidad de renting.