Inició la charla el secretario general de WWF, Juan Carlos del Olmo, afirmando que “el agua es la savia de la vida en nuestro planeta y un recurso muy limitado. El 97% del agua de nuestro planeta es salada. Sólo el 3% es dulce y, de este porcentaje, el 2% está en forma de hielo y el 1% o menos es la que tenemos disponible. Y nos sale esa cifra de los 58 billones de dólares, pero lo que contamos es que el 60% del PIB mundial está relacionado con el agua y los ecosistemas de agua dulce. El agua no sale del grifo, sale de los ríos y para que haya agua necesitamos ecosistemas sanos y esos ecosistemas son ríos, humedales, acuíferos y están muy amenazados, fundamentalmente, por la agroindustria”. Por todo ello, el secretario general de WWF reclamó “adaptar nuestra economía y nuestra agricultura a los impactos del cambio climático y tomar consciencia de esa realidad. Tenemos que perseguir el uso ilegal del agua y tenemos que invertir de forma rápida y masiva en la recuperación de los ecosistemas acuáticos que dan un servicio a la sociedad”.
La directora ejecutiva de Greenpeace España, Eva Saldaña comentó que España es uno de los países más amenazados por el cambio climático: “Vamos a ir a escenarios más áridos e inflamables. Estamos hablando de sequías diez veces más duras que las actuales, de llegar a una subida media de 4ºC a finales de este siglo, de agravar las muertes por olas de calor, de impactos en la productividad laboral que supondrá adaptar los empleos y reducir la jornada laboral porque no va a ser posible trabajar. Todo ello con un impacto del 3% en el PIB”.
Para combatir la amenaza del cambio climático, la directora ejecutiva de Greenpeace apostó por el abandono de los combustibles fósiles, que son los responsables directos de las emisiones de CO2 a la atmósfera. Por ello ha apostado por “una transformación del sistema energético que pase por eliminar los combustibles fósiles e ir a energías renovables, con una reducción de al menos un 50% de nuestro consumo energético. Estamos hablando de que el sistema eléctrico español tendría que ser, en 2030, 100% renovable y en 2040 tendríamos que ir a un sistema energético renovable, no solo eléctrico”.
“La crisis climática es un problema de presente”, aseguró el director general de Oxfam Intermón, Franc Cortada, en Sustainability Day 23, porque mientras, en el Cuerno de África, 32 millones de personas nos saben qué comerán hoy, después de seis temporadas de sequía, todo el continente africano suma el 4% de las emisiones globales y ya está viviendo en primera persona las consecuencias del cambio climático. Por todo ello, Franc Cortada afirmó que “nos sobran evidencias, negacionismo, retardismo y optimismo tecnológico, y nos falta acción porque las cosas van a ir desafortunadamente a peor. Lo que vivimos ahora no tiene nada que ver con lo que vamos a vivir. Se han triplicado los fenómenos extremos y, en los próximos 20 años, veremos multiplicarse por 10 el volumen de migrantes climáticos”.
A la hora de abordar las posibles soluciones Franc Cortada apostó por un nuevo modelo económico que sea respetuoso con la naturaleza y redistribuya la riqueza. Y explicó que, en los últimos cuatro años, con la pandemia y la policrisis de la inflación y desempleo, dos tercios de la riqueza se ha concentrado en el 1% de la población, mientras que la mitad de la población mundial sobrevive con 5,5 euros diarios, 3.000 millones de personas no tienen acceso a sanidad, sólo 1 de cada 4 trabajadores en el mundo tiene garantizada la baja laboral por enfermedad o subsidio de desempleo o más de 800 millones de personas están en situación de hambruna. “Frente a eso tenemos dos mecanismos redistributivos: la condonación de deuda y las políticas fiscales”.