Esther Sarsa, miembro del Patronato de B Lab Spain y presidenta del Círculo de Impacto, ha iniciado su intervención en Sustainability Day 23, organizado por CompromisoRSE, hablando que en el último siglo y medio la economía mundial ha crecido exponencialmente. “Ha habido una explosión en población, fabricación y generación de productos y este desarrollo ha traído bienestar, pero a la vez estos avances conllevan retos de igualdad, equidad y cohesión, distribución de la riqueza y retos medioambientales. Es difícil revertir esto sin la involucración de las empresas porque suponen el 82% de la actividad económica mundial. Sin las empresas es imposible alcanzar los ODS y la economía de impacto”.
Con el objetivo de corregir esta disfunción sistémica entre el desarrollo económico mundial y los retos sociales y medioambientales, B Lab se propuso impulsar la economía de impacto. “Queremos ser una fuerza motora para el cambio al servicio de las personas redefiniendo qué es el éxito de las organizaciones. Este movimiento global se basa en dos principios fundamentales: todas las personas estamos interconectadas y somos interdependientes, y la única manera de solucionar los retos es a través de las alianzas sin sobrepasar los límites planetarios y en un entorno de paz social”.
En este contexto se enmarcan iniciativas como el Movimiento B Corp o el Círculo B de Impacto. “Para hacer realidad el cambio sistémico hacia una economía de impacto aspiramos a transformar la realidad empresarial en España y, para ello, queremos que personas líderes e influyentes crean con autenticidad que este cambio es imperativo y quieran sumarse para hacerlo realidad. Hoy en día ya contamos con 16 miembros trabajando bajo el lema que ninguna empresa es viable en un mundo que se extingue. Queremos transmitir la necesidad de la viabilidad medioambiental y social, así como el sentido de urgencia”, ha concluido Esther Sarsa.