Vegtus fabrica snickers con materiales reciclados y cuero vegano. “Nuestro material estrella es el cuero de cactus. Nos enamoramos de este material y, a partir de ahí, creció todo el proyecto”, explicó la fundadora de Vegtus, Cristina Sabadell. Además, comentó que el proyecto se basa en la sostenibilidad porque “cuando se fabrica una snicker el diseño es muy importante, pero para nosotros es clave que los materiales sean cruelty free y que la sostenibilidad esté presente en toda la cadena de valor, no sólo en el producto sino en todo el proceso de fabricación de materiales, en la selección de proveedores… Esta es la aportación de nuestro proyecto, queremos dejar una huella positiva en el planeta”.
Se trata de un proyecto que consiste en desarrollar cuero vegano, a partir de un elemento orgánico de un vegetal orgánico, que es el cactus, para fabricar calzado, que ha conseguido reducir el impacto en el consumo de agua, pasando de 8.000 litros en solo 1 litro. “En nuestro ADN, queremos educar al consumidor final para que realice unas compras más conscientes y sostenibles. El proyecto está gustando al consumidor porque es un proyecto muy fresco con un propósito detrás. La idea del cactus nos gustó porque engloba muchos de nuestros valores como compañía: todos los ejes del proyecto parten de este producto tan natural y con tantas propiedades”, afirmó Cristina Sabadell.
Gravity Wave es una startup social con una misión muy clara: retirar la mayor cantidad de plástico de nuestros mares y océanos para transformar ese plástico en productos de valor. “Tiramos más de 12 millones de plástico cada año a nuestros mares y océanos, lo que es equivalente a tirar un camión lleno de basura cada minuto. Desde Gravity Wave, buscamos darle una segunda vida a esta basura. Vemos un valor a esta basura y con ella, construimos productos de decoración o mobiliario, así como materias primas para las empresas. De hecho, muchas compañías ya se están comprometiendo en recoger plástico del mar y transformarlo en productos para su propio modelo de negocio”, trasladó Amaia Rodríguez, CEO y co-fundadora de Gravity Wave, durante el Sustainability Day 23.
El territorio de actuación de la startup es, sobre todo, en el mediterráneo. “El mar mediterráneo es el mar más contaminado del planeta, es decir, en proporción a su tamaño tiene la mayor concentración de plásticos del planeta. Esto es una locura. Estamos recogiendo plástico en Egipto, en Grecia, en Italia y en España. La idea es ir expandiendo esta solución y, sobre todo, poder replicar allí donde vayamos las tres patas: recogida, reciclaje y transformación de productos”, añadió
Smileat es una marca de alimentación infantil 100% ecológica. “Nacimos en 2015 con la misión de revolucionar la categoría de alimentación infantil a nivel de ingredientes, alimentos, valores nutricionales y envases de forma más sostenible y saludable”, explicó el co-founder & co-CEO de Smileat, Alberto Jiménez. Por ello, el objetivo de la startup es utilizar materias primas ecológicas, ofrecer una tabla nutricional equilibrada y perfecta, y facilitar el día a día al consumidor para que pueda escoger dónde comprar. “Es el quien tiene que decidir dónde encontrar el producto, pues las marcas ecológicas estaban presentes en herbolarios y nosotros apostamos por estar presentes en todos los puntos de venta”.
En la actualidad, Smileat lidera la alimentación infantil ecológica y, recientemente, se ha certificado como empresa B Corp. “En una startup el cortoplacismo puede hacer que pierdas el propósito, la credibilidad como marca y que tus consumidores se sientan defraudados. Hemos puesto mucho foco en la innovación no solo de producto, sino también hablar con el consumidor para saber cómo le podemos ayudar en su día a día. En base a eso vamos innovando y aportando nuestro grano de arena”.