Los cambios, que entrarán en vigor en 2026, protegerán a las personas consumidoras contra el lavado de verde, dotará de información sobre la durabilidad y reparabilidad de los productos y prohibirá las prácticas comerciales desleales que conducen a reducir una vida útil de los productos.
Los consumidores tienen un papel crucial que desempeñar en la transición verde, por lo que es primordial que tengan información veraz para tomar decisiones sostenibles al comprar alimentos, ropa nueva o electrodomésticos. Las nuevas normas de la UE permitirán avanzar en la eliminación del lavado verde y elegir los productos duraderos que estén a la altura de las expectativas.
Clara Vázquez, responsable del área de sostenibilidad de CECU, comenta que “las afirmaciones ambientales de carácter genérico y ambiguo están por todas partes, desde alimentos hasta textiles confundiendo a la ciudadanía en una jungla de reclamos verdes sin pistas sobre cuáles son confiables. Con la implantación de la nueva ley, las empresas tendrán que explicar por qué un producto es respetuoso con el medio ambiente, algo crucial si queremos guiar a las consumidoras para que tomen decisiones de consumo más sostenibles”.
Igualmente, importante será el refuerzo de información sobre cuánto la durabilidad de los productos, como una lavadora o TV. Gracias a la nueva etiqueta de la UE, personas consumidoras de toda Europa tendrán más claridad sobre las garantías de los productos. Las normas podrían hacer que los productos más duraderos fueran más competitivos e incentivar a invertir en calidad, en lugar de en cantidad.
La nueva ley traerá:
“No hay productos que puedan reclamarse como ‘neutros en carbono’. Este tipo de afirmaciones, ya sean para plátanos, botellas de plástico o vuelos son simplemente lavado verde. Celebramos la decisión de la UE de prohibirlas”, añade Clara Vázquez.