La nueva Directiva de reporte en materia de Sostenibilidad (CSRD), que obliga a más de 50.000 empresas europeas a reportar asuntos ESG, supondrá un punto de inflexión en materia de transparencia. La Directiva incorpora, por primera vez, unos estándares de reporte de obligatorio cumplimiento, los ESRS, que buscan homogeneizar y estandarizar el reporte de sostenibilidad de las organizaciones y hacer que esta información sea útil para los diferentes grupos de interés.
Además, esta normativa europea exige la auditoría de la información comunicada y solicita a los estados miembros la creación de un régimen sancionador por incumplimientos, con el objetivo de mejorar la fiabilidad y precisión de la información de sostenibilidad.
De la mano de KPMG, en el encuentro se ha puesto de relieve la manera de atender a los nuevos requisitos de la Directiva de reporte en materia de Sostenibilidad (CSRD) y el reto que supone la adaptación a los nuevos estándares obligatorios de reporte de Sostenibilidad europeos (ESRS).
El pasado 9 de junio la Comisión Europea abrió la consulta pública, hasta el pasado 7 de julio, sobre el primer acto delegado que establece las normas y estándares transversales para la divulgación de información ambiental, social y de gobernanza, los ESRS. Según el último estudio publicado por el World Business Council for Sustainable Development (WBCSD) Reporting matters, cuatro de cada cinco empresas publican su información de sostenibilidad en base a los estándares de reporte GRI. Es clave trabajar en la transición y adaptación de estos estándares a las nuevas exigencias de reporte europeas.
La transparencia y el reporte de los asuntos de sostenibilidad tienen una implicación fundamental en la gestión y dirección de las empresas de titularidad pública, en un contexto como el actual en el que mecanismos de rendición de cuentas y de buen gobierno con elementos esenciales demandados por los distintos grupos de interés a estas empresas.