La abrumadora mayoría (92%) de las emisiones reveladas por las empresas europeas en 2022 fueron de Alcance 3, con el uso de productos vendidos (57%) y bienes y servicios adquiridos (17%) citados como los puntos críticos clave de las empresas. Además, hubo un aumento del 28% en las categorías de Alcance 3 declaradas a CDP en 2022, en comparación con 2019.
El estudio señala que el 47% de las empresas declaró tener objetivos absolutos de reducción de emisiones aprobados por el SBTi, en comparación con solo el 14% en 2019. Sin embargo, los objetivos absolutos aprobados por el SBTi cubren solo el 13% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero divulgadas por las empresas al CDP en 2022. Esto refuerza la necesidad urgente de que las empresas con mayor impacto en las emisiones establezcan objetivos de reducción estables alineados con los patrones establecidos de 1,5 °C.
Los objetivos creíbles de cero emisiones netas aún están en fase de desarrollo, a pesar de su rápida adopción: solo el 8% de las empresas declaró haber establecido objetivos de cero emisiones netas aprobados por la iniciativa Science Based Targets (SBTi), y otro 14% tiene sus objetivos pendientes de validación. Aunque el número de empresas que informan a CDP ha crecido significativamente, el 23% de las empresas aún carecía de objetivos de reducción de emisiones en 2022.
"Nuestro análisis demuestra que, aunque las empresas líderes han logrado un rápido progreso, en particular en el establecimiento de objetivos basados en la ciencia, la mayoría necesita tomar medidas más decisivas para abordar sus emisiones de Alcance 3 muy pronto", comenta Maxfield Weiss, Director Ejecutivo de CDP Europa. "Con la necesidad urgente de alinear la descarbonización corporativa con el límite de 1,5°C, las empresas necesitan establecer ahora planes claros de transición climática que proporcionen la reducción que necesitamos para mantener nuestra economía y sociedad seguras”.
Roshan Gya, CEO de Capgemini Invent y miembro del Comité Ejecutivo del Grupo, afirma: "A medida que las empresas tratan de alcanzar sus objetivos de cero emisiones netas, es imperativo que establezcan objetivos a corto y largo plazo para supervisar su transición hacia la descarbonización. Las nuevas tecnologías, como el hidrógeno bajo en carbono y la electrificación de procesos, deberán implementarse a gran escala. Esto requiere un cambio en las políticas reguladoras y un enfoque innovador para permitir la doble transición hacia una economía sostenible y digital”.
El informe concluye que, en general, las empresas están progresando en la reducción del impacto ambiental de sus operaciones, con una reducción de hasta el 40% en las emisiones de los alcances 1 y 2, lograda principalmente a través de medidas de eficiencia energética. En la actualidad, los sectores que dependen de la electricidad tienen más oportunidades que otros para descarbonizar su combinación energética y protegerse de las fluctuaciones de los precios del mercado energético.
En 2022, la energía renovable cubría menos de un tercio de la energía utilizada en la gran mayoría (70%) de los sectores analizados, lo que sugiere que aún quedan importantes reducciones de emisiones por conseguir a través del abastecimiento de energías renovables.
A medida que las organizaciones adoptan cada vez más acciones de descarbonización como parte de las estrategias de sostenibilidad, los datos divulgados al CDP revelan que estas inversiones no impidieron la capacidad de aumentar la facturación. De 2019 a 2022, las emisiones de Alcance 1 y 2 declaradas disminuyeron en la mayoría de los sectores un 14% de media, mientras que los ingresos aumentaron un 8%.