El diseño ecológico implica la integración de consideraciones medioambientales en el desarrollo de productos, con el objetivo de crear bienes con el menor impacto ambiental posible a lo largo de su ciclo de vida.
Los fabricantes de la UE ya tienen que ajustarse a las normas de diseño ecológico para los productos relacionados con la energía, como calefactores, frigoríficos, aspiradoras u ordenadores, reduciendo el consumo de energía y los efectos ambientales negativos en la fase de diseño. Ahora la UE quiere dar un paso más e introducir normas de diseño ecológico que abarquen casi todos los productos de su mercado.
En marzo de 2022, la Comisión Europea propuso un nuevo reglamento de diseño ecológico que ampliaría considerablemente el ámbito de productos a los que se aplica. También introduciría requisitos adicionales y normas mínimas en materia de durabilidad, reparabilidad, eficiencia energética y reciclado.
Además, los productos deberían ir acompañados de un Pasaporte Digital de Productos, que proporcionaría a los consumidores toda la información pertinente necesaria para ayudarles a tomar decisiones de manera informada.
Además, las nuevas normas pretenden frenar la destrucción de productos no vendidos, promover la contratación pública ecológica y ofrecer incentivos, como vales ecológicos o impuestos verdes, para animar a la gente a comprar productos respetuosos con el medio ambiente.
En junio de 2023, los eurodiputados de la comisión de Medio Ambiente aprobaron el informe que define la posición del Parlamento para las negociaciones sobre la legislación con los gobiernos de la UE. Se espera que el Parlamento dé luz verde a su posición en la sesión plenaria de julio.