Ramón Pueyo, socio responsable de Sostenibilidad y Buen Gobierno de KPMG en España, ha asegurado que “la integración en la cultura corporativa se revela como uno de los desafíos que afrontan las empresas españolas en el ámbito en el ESG, un proceso en el que la dirección de la compañía debe ejercer una posición de liderazgo sustentado en la idea de que un buen desempeño en el ámbito de la sostenibilidad y del ESG es sinónimo de buena gestión y de buena ciudadanía. Sin embargo, menos del 60% de los encuestados afirma que el consejo de administración de su compañía desarrolla la labor de orientación, supervisión y control crítica necesaria para mejorar el desempeño de la compañía en estos ámbitos y apenas uno de cada tres asegura que el modelo retributivo de su compañía recoge el cumplimiento de indicadores y métricas ligados a la ESG”.
En cuanto a los planes de inversión, el estudio reconoce el crecimiento de los asuntos ESG ya que el 37% de los encuestados asegura que su compañía destinará fondos para impulsar estos ámbitos. Un ejemplo de ello son los planes de descarbonización supone invertir en tecnología, procesos o formación. Cabe destacar que uno de cada cuatro empresarios, de los 1.100 encuestados, no conoce claramente cuál va a ser la inversión de su compañía en asuntos ESG durante el presente ejercicio, mientras que el 34% comparte que esa inversión será inferior al 1% de la facturación de la compañía y solo el 9% afirma que los fondos destinados a este fin superarán el 3% de las ventas de su organización.
Los resultados de KPMG y CEOE nos indican que las empresas están revisando sus estrategias de sostenibilidad y ESG, así lo aseguran al menos el 43% de los directivos encuestados, frente a un 29% que lo hará a lo largo de este ejercicio.
En cuanto a sectores específicos, son la Banca, la Energía y el Turismo los sectores en los que un mayor porcentaje de encuestados ha replanteado o va a replantear a corto plazo su política ESG. Ante esto, tres de cada diez encuestados (29%) incluyen avanzar en materia de sostenibilidad o ESG entre los principales retos para sus compañías a medio plazo y dos de cada cinco (39%), los cambios regulatorios.
Además, la nueva directiva europea de información sobre sostenibilidad, que entrará en vigor progresivamente en función del tamaño de la compañía a partir del ejercicio fiscal 2024, introduce exigencias notables sobre la gestión, verificación externa y comunicación de los impactos ESG del negocio. Esta nueva directiva recoge algo más de 1.000 requerimientos de información. En este contexto, el estudio afirma que un 27% de los encuestados considera que el mayor obstáculo al que se enfrentan para comunicar su desempeño en el ámbito ESG es la falta de un marco internacional para medirlo y publicarlo.