El reglamento, diseñado por la Comisión Europea, pretende ser la implementación europea de los acuerdos de la Conferencia de Biodiversidad de Naciones Unidas (COP15) y aspira a restaurar todos los ecosistemas dañados de la Unión Europea para mitad de siglo, horizonte en el que la UE espera haberse convertido en una economía descarbonizada y sostenible, según EFE Verde.
El texto se presentó al completó y recaudó 44 votos a favor, 44 votos en contra, y cero abstenciones, de los 88 europarlamentarios de la comisión de Medioambiente. Ante este empate, el borrador de la normativa no puede adoptarse por lo que deberá ser modificado y enmendado aún de cara a la votación crucial en la sesión plenaria comunitaria en julio.
Antes de su paso por la comisión de Medioambiente, el borrador había sido rechazado por las comisiones de Agricultura y Pesca. A pesar de que la opinión de estas comisiones es consultiva, la negativa preocupa el futuro de la normativa de cara a la sesión plenaria de julio. Si el pleno comunitario rechazara la Ley, esta se vería gravemente comprometida.
A pesar del rechazo, el español César Luena (PSOE) afirmaba en la sesión, “De alguna forma ya hemos ganado, porque hemos logrado que este texto siga su tramitación”.