21/06/2023 08:00:16

La sequía pone en evidencia la huella hídrica de internet

El agua que bebe la maquinaria para mitigar el calor de sus infraestructuras lleva a las empresas a buscar nuevas formas de refrigeración

Aunque no existen cifras exactas del consumo hídrico digital global, sólo el conjunto de los enormes centros de datos hiperescalares, de los que hay unos 700 en el mundo según EFE Verde, a los que habría que sumar los convencionales, podría suponer según estimaciones alrededor de 420.000 millones de litros de agua al año, el equivalente a una ciudad de unos 8 millones de habitantes, como Nueva York.

Ante esta grave problemática combinado con la sequía actual, las empresas se han tenido que buscar nuevas formas en la innovación para resolver el problema de la gigantesca huella hídrica de internet, que se añade a la energética, también enorme, además de contaminante cuando no se utilizan energías renovables. Así lo ha explicado a EFE Verde la arquitecta Marina Otero, galardonada con el prestigioso Premio Wheelwright de Harvard para arquitectos.

Reciclado hídrico como posible alternativa

Las grandes tecnológicas han encontrado una posible solución a la refrigeración de los equipos y maquinarias a través del “desarrollo de sistemas de reciclado hídrico o de uso de aguas grises”. También en la construcción de centros de datos en el océano, donde el frescor del agua refrigera los servidores, ha explicado la experta.

Empresas de EEUU ya han efectuado ensayos de hecho, en ese sentido, mientras que China tendría planes a gran escala para sumergir centros de datos en el océano, ha indicado. “No sabemos cómo afectará todo esto a las especies; el calor de estas instalaciones elevará puntual y localmente las temperaturas del mar”, advierte la arquitecta.

También se están desarrollando centros de datos con servidores sumergidos directamente en aceites minerales para mantener constante su temperatura. “El sistema funciona muy bien y alarga la vida útil de los servidores”, ha añadido.

“Los centros de datos necesitan temperaturas estables para evitar que los servidores se fundan por recalentamiento”, ha explicado Otero a EFE Verde.

Otras soluciones

En Estados Unidos se investiga con moléculas sintéticas de ADN para almacenaje de datos sin consumo de agua ni energía; también hay planes incipientes que contemplan la idea de trasladar algún día los centros de datos al espacio exterior, un entorno de por sí frío en donde las infraestructuras “podrían alimentarse directamente por energía solar”.

“La gente tiene que saber -ha dicho- que la información del teléfono móvil no flota en la nada; se almacena en servidores que funcionan con agua y energía y emiten un volumen de CO2 superior al de la industria de la aviación”.“Igual que cerramos el grifo o no echamos a lavar diariamente las toallas en un hotel, esa conciencia sostenible debería trasladarse al consumo digital de datos; no sólo por parte de la población sino también de las empresas”, ha añadido.

En países de escasas lluvias y sequías prolongadas, como los del Mediterráneo o Sudamérica, el enorme consumo de agua de los centros de datos “empieza a ser un problema importante”, ha dicho.

La competencia por el agua

La competencia entre personas y centros de datos por el acceso al agua está provocando protestas ciudadanas. Si se comparan los países cálidos con los nórdicos, como los escandinavos, el clima es más favorable a la refrigeración de los centros de datos al atenuarse el salto térmico entre el exterior y el interior.

En ciudades como Estocolmo se reutiliza el inmenso calor de los centros de datos y se distribuye en forma de calefacción en la ciudad y existen proyectos que “reciclan” el impacto térmico de las infraestructuras digitales para calefactar invernaderos donde se cultivan hortalizas y se crían especies.

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