La alta dirección de ENGIE cree firmemente que la sostenibilidad es esencial para la viabilidad de cualquier empresa. En febrero de 2020, la Junta Directiva demostró este compromiso presentando al Consejo de Administración el nuevo propósito de ENGIE: “Acelerar la transición hacia una economía neutra en carbono mediante la promoción de soluciones energéticas más respetuosas con el medio ambiente que reduzcan el consumo de energía”. En definitiva, se trata de acompañar a sus clientes en su camino a la descarbonización.
“El propósito define la misión del Grupo, guía todas sus acciones y se aplica a sus actividades y a su cadena de valor, así como al uso de sus productos y servicios. Es un hito muy importante hacia un mayor reconocimiento de nuestra contribución a la sociedad y a la lucha contra el cambio climático”, afirma la CEO de ENGIE España, Loreto Ordóñez.
Tras la aprobación de este propósito, “hemos realizado importantes esfuerzos para alinear nuestra estrategia con este compromiso. Actualmente, podemos afirmar que la sostenibilidad está completamente integrada en la gobernanza de ENGIE en todos los niveles de gestión, desde el Consejo de Administración hasta las diferentes unidades de negocio y entidades. Asimismo, hemos dedicado grandes esfuerzos a alinear nuestra cultura interna con este compromiso a través del liderazgo y la gobernanza responsables. Los directivos debemos asumir el reto y la responsabilidad de transmitir y contagiar nuestro compromiso a cada una de las personas que componen la compañía, sin que sea algo impuesto. De esta manera, se logra que la sostenibilidad sea una parte integral de la empresa y no una política o estrategia aislada”.
Para ENGIE, la transición energética no puede ser solo un éxito tecnológico; las dimensiones sociales y humanas son claves para garantizar que este proceso de transformación sea sostenible. El concepto de Transición Justa surge de esta creencia y defiende que una transición hacia una economía neutra en carbono debe llevarse a cabo de manera justa para todas las partes interesadas: trabajadores, consumidores, comunidades locales y proveedores. Por ello, en septiembre de 2022, el Grupo ENGIE elaboró una política específica que establece los requisitos previos para una transición justa exitosa y los principios fundamentales para abordarlo.
Tal y como comenta Loreto Ordóñez, “esta política pretende impulsar la contribución al desarrollo del empleo y de las capacidades locales, y crear valor económico para las regiones y beneficios para las comunidades, poniendo
el foco en la reestructuración del tejido económico y social. Y, por último, pero no menos importante, busca asegurar que a través del proceso de descarbonización no existan impactos negativos hacia el medio ambiente, preservando la biodiversidad y reduciendo la vulnerabilidad de los territorios ante el cambio climático, pues para ENGIE es fundamental contribuir a la resiliencia de los territorios”.
Con el objetivo de abanderar la transición energética, la compañía se ha fijado alcanzar las cero emisiones netas lo antes posible y de una manera sostenible. Por ello, “nos hemos comprometido con lograr las cero emisiones netas de carbono para 2045 para todas nuestras emisiones directas e indirectas de gases de efecto invernadero, siguiendo una trayectoria muy por debajo de los 2ºC”, añade Ordóñez.