El estudio, titulado “Do ESG Efforts Create Value?” (en castellano, ¿Crean valor los esfuerzos ESG?), evalúa el impacto de las actividades y los resultados medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG) en 100.000 empresas, el 80% de las cuales son privadas. Esta investigación ofrece nuevas perspectivas sobre las ventajas de los resultados ESG para las compañías privadas y subraya la urgente necesidad de que las empresas de capital riesgo tengan en cuenta criterios ESG en sus prácticas.
“Nuestras conclusiones ofrecen una perspectiva muy necesaria en el debate sobre si las actividades ESG se correlacionan con los resultados financieros”, expone Axel Seeman, socio asesor de Bain & Company. “Estos nuevos datos muestran que los resultados ESG positivos son una característica propia de las empresas de éxito. Esto debería impulsar a las organizaciones privadas y a los inversores a redoblar sus esfuerzos en materia de ESG. Solo esperamos que esta correlación se refuerce a medida que los datos ESG se vuelvan más ricos y matizados”.
La investigación examina qué relación existe entre diversos aspectos de las actividades ESG reveladas en las fichas de evaluación de EcoVadis —incluida la aplicación de prácticas para reducir el carbono y mejorar la DEI, la integración de la sostenibilidad en los procesos de gestión y las compras sostenibles—, los propios resultados ESG y el rendimiento financiero. Las conclusiones muestran que, además de beneficiar al planeta y a la sociedad, las actividades ESG se asocian a un mayor crecimiento de los ingresos y a márgenes de EBITDA más elevados.
Estos resultados ponen de relieve las oportunidades que tienen las empresas privadas de mejorar sus esfuerzos en materia de ESG, que actualmente son menores a los realizados por los entes públicos. Según el estudio, solo el 35% de las grandes empresas privadas obtienen la máxima puntuación en la gestión del carbono, frente al 53% de las grandes empresas públicas.
“Estas conclusiones deberían motivar a compañías con cualquier nivel de madurez en materia de ESG a redoblar sus inversiones para acelerar su camino hacia la sostenibilidad”, afirma Sylvain Guyoton, responsable de calificaciones de EcoVadis. “Para las empresas en fases iniciales, esto significa desarrollar sistemas de gestión de la sostenibilidad con políticas, planes de acción e informes. Las organizaciones en etapas maduras pueden perseguir capacidades más avanzadas, como la gestión de recursos regenerativos y la circularidad de los productos. En última instancia, estas prácticas implantadas progresivamente sus cadenas de valor pueden apoyar, por ejemplo, las iniciativas de descarbonización y circularidad de Alcance 3, así como situar a los socios comerciales en el mismo camino hacia la creación de valor. Nuestra investigación demuestra que este duro trabajo merecerá la pena”.