En su constante búsqueda por reducir el desperdicio de alimentos y contribuir a la economía circular, Lidl encuentra una salida a sus productos de pan, bollería, galletas o legumbres no aptos para el consumo humano y retirados de sus tiendas para evitar que acaben en el vertedero.
La cadena lleva desde 2014 trabajando con el gestor autorizado, Promic, encargado de recoger dichos excedentes para transformarlos en harina para pienso animal, logrando evitar así el desperdicio de cerca de 4.900 toneladas de alimentos anuales.
Precisamente, Michaela Reischl, directora de RSC de Lidl España, ha abordado esta iniciativa durante su intervención en Sustainability Day 22. La directiva ha explicado que “en el 2014 fomentamos mucho la sección de panadería y eso conlleva que el pan que no vendes hoy no lo puedes donar. A pesar de hornear varias veces al día y gracias a la logística inversa que tenemos, hemos sido capaces de llevar todos los excedentes que tenemos en nuestras tiendas a nuestras plataformas logísticas y de ahí salen al año unas 4.900 toneladas que convertimos en harina para pienso animal. Esta harina que se extrae de nuestro pan se destina a la alimentación porcina de nuestro proveedor de carne y charcutería”.
CompromisoRSE ha entregado los reconocimientos Sustainability Actions 22 durante la celebración de Sustainability Day 22, el evento de referencia de sostenibilidad que se celebra cada mes de octubre en Madrid. Las Sustainability Actions son unos galardones que buscan reconocer y poner en valor las iniciativas y los proyectos en materia de sostenibilidad, medio ambiente e inclusión social, llevados a cabo a lo largo de 2022, por parte de los principales stakeholders del país.