La mesa contó con la presentación de la directora de ESG & Compliance de Sorigué y delegada de DIRSE Cataluña, Míriam Porres, que aseguró que “garantizar una vida sana y promover el bienestar de todas las personas nos permitirá construir sociedades mucho más prósperas. Así se recoge en la Agenda 2030, que define la salud, en todas sus vertientes, como un derecho humano que debe garantizarse para todas las personas con independencia de su poder adquisitivo”.
En su intervención, la directora de Comunicación y RSE de Ebro, Ana Antequera, explicó que la propuesta de valor de la compañía gira en torno a la salud, el bienestar y el placer, y la comunidad. Para ello, la compañía apuesta por el cumplimiento de los más altos estándares de calidad y seguridad alimentaria, a la vez que garantiza la salud a través de la alimentación con diversos programas e iniciativas de la Fundación Ebro que “promueven la importancia de llevar una alimentación sana para prevenir enfermedades o combatir el sedentarismo”.
Con este tipo de programas Ebro Foods aborda la salud desde una triple vertiente. “Por un lado, la salud del planeta porque ponemos en marcha técnicas respetuosas con el medio ambiente y trabajamos con parámetros como la gestión del agua, la reducción de las emisiones o el mantenimiento y preservación de la biodiversidad.
Por otro lado, la salud del consumidor porque desarrollamos variedades que son resistentes a las plagas y, por tanto, se evita el uso de plaguicidas, desarrollamos semillas de alta calidad, proporcionamos formación sobre el uso adecuado de los insumos, incluso desarrollamos insumos orgánicos lo que deriva en un alimento saludable. Y, por último, cuidamos la salud financiera de nuestros proveedores porque los programas de agricultura sostenible consiguen una reducción de costes para el agricultor y una mejora en los rendimientos de sus cosechas”, aseguró Ana Antequera.
El director de Comunicación, Relaciones Públicas y Sostenibilidad de ING, Nacho Rodríguez, destacó que la salud financiera, y en consecuencia los bancos, juega un papel crítico “si queremos tener una sociedad mucho más justa, saludable y humana”. Por ello, bajo el objetivo global de “impulsar el progreso y el desarrollo de las personas”, la entidad financiera ha lanzado una estrategia a nivel mundial centrada en dos pilares: “La experiencia de cliente y poner la sostenibilidad en el centro de todo lo que hacemos”.Y ello se traduce en posicionar la sostenibilidad “en todos los procesos, en los objetivos, en los to do del Comité de Dirección, en los KPI de toda la organización... y, una vez aterrizado e implementado, incoporarla a nuestra narrativa”, comentó Nacho Rodríguez.
Además, el directivo de ING añadió: “Considero que es crítico poner nuestros valores y nuestra sostenibilidad en el centro de la estrategia. Ya se ha terminado el tiempo en el que solo se medía el país por el beneficio financiero o el servicio, producto o proyecto. Ahora no hay beneficio financiero si no somos capaces de medir el impacto social o medioambiental que tiene ese producto o servicio y no va a existir el uno sin el otro”. Por este motivo, el banco trabaja en medir su huella y acompaña a sus clientes en esa transición sostenible. Aborda la salud financiera de sus clientes con información y transparencia para que tomen mejores decisiones y, en el ámbito social, apuesta por programas de inclusión financiera y apoyo a colectivos vulnerables.