Para lograrlo, B LAB va más allá de certificar empresas B Corp. “Nuestras estrategias son globales y pretenden abarcar otros ámbitos. El primero es crear los hábitos de la gestión de impacto en las empresas ofreciendo estándares de medición y gestión de impacto gratuitos y accesibles para cualquier empresa”. Y, luego, con un proceso de sensibilización, “reconociendo que hay muchas empresas que están haciendo bien las cosas y comunicando a la sociedad que las empresas también pueden ser actores de cambio positivo”. En tercer lugar, desde B LAB Spain trabajan para incidir en las políticas públicas y, en este contexto, Pablo Sánchez presentó la iniciativa para el impulso de las Sociedades de Beneficio e Interés Común, que se aprobó en el Congreso de los Diputados en junio de 2022 y entró en vigor el pasado 19 de octubre.
Ante el dato de que el 60% de la población española considera que el sistema capitalista no está dando respuesta a las necesidades de la sociedad, B LAB Spain inició una campaña para que en España existiera una categoría legal de empresas que son Sociedades de Beneficio e Interés Común, que tienen dos grandes ejes: “El modelo de gestión de impacto y un modelo de gobernanza orientado a los grupos de interés, todo ello reflejado en los estatutos sociales de la compañía”, afirmó Sánchez. “Esto es lo que cambia las reglas del juego de un modelo de capitalismo extractivo a un modelo de capitalismo inclusivo donde la empresa debe velar por los intereses no solo del accionista, sino también de los grupos de interés. Ese es el gran cambio, esa transformación en el modelo de gobernanza y en el modelo de gestión de tal modo que los administradores y directivos de la empresa que han adoptado esta medida tienen la responsabilidad de rendir cuentas de ese triple impacto de la compañía: económico, social y medioambiental”.