“Poner la sostenibilidad y la salud financiera en el centro de la actividad de una entidad financiera significa ponerla en los procesos, en los objetivos, en los to do del comité de dirección, en los KPI de toda la organización y, una vez aterrizado e implementado, ponerla en nuestra narrativa”, comentó el director de Comunicación, Relaciones Públicas y Sostenibilidad de ING, Nacho Rodríguez.
“Considero que es crítico poner nuestros valores y nuestra sostenibilidad en el centro de la estrategia y lo hacemos desde un punto de vista tremendamente amplio. Ya se ha terminado el tiempo en el que solo se media el país por el beneficio financiero o el servicio, producto o proyecto. Ahora no hay beneficio financiero si no somos capaces de medir el impacto social o medioambiental que tiene ese producto o servicio y no va a existir el uno sin el otro”. Es por este motivo que ING trabaja por medir su huella y acompaña a sus clientes en esa transición sostenible, aborda la salud financiera de sus clientes con información y transparencia para que tomen mejores decisiones y, en el ámbito social, apuesta por programas de inclusión financiera y apoyo a colectivos vulnerables.
La mesa “Towards a healthier & human society”, de Sustainability Day 22, contó con la moderación de la directora de ESG & Compliance de Sorigué y delegada de DIRSE Cataluña, Míriam Porres, que aseguró que “garantizar una vida sana y promover el bienestar de todas las personas nos permitirá construir sociedades mucho más prósperas. Así se recoge en la Agenda 2030, que define la salud, en todas sus vertientes, como un derecho humano que debe garantizarse para todas las personas con independencia de su poder adquisitivo”.