“En L’Oréal pensamos que ya no es suficiente con que las empresas reduzcan su impacto negativo con metas propias. Tenemos que ir mucho más allá, tenemos que abordar el tema de forma sistémica y comprometernos a gestionar el negocio de manera que respete los límites planetarios e involucrar a toda la cadena de valor”. Así es como entiende el Grupo L’Oréal su estrategia de sostenibilidad definida en tres pilares: la transformación de su negocio para que realmente pueda hacer frente al negocio respetando el planeta, empoderar a todo el ecosistema del negocio y contribuir a resolver los retos globales como apoyar a las mujeres vulnerables, la restauración de los ecosistemas y la economía circular.
En el ámbito de economía circular, Delia García explicó que “una de las grandes responsabilidades del Grupo L’Oréal es trabajar en su packaging con un master plan muy potente y unos objetivos muy ambiciosos. Entendemos que el packaging más sostenible es aquel que es idóneo para su función, que reduce al máximo la cantidad de materiales, altamente circular, que da la información adecuada al consumidor y que reduce su impacto”. En este sentido la compañía se ha marcado el objetivo de que en 2025 todo su packaging sea circular, ya sea rellenable, reutilizable, reciclable o compostable. “Y medimos estos objetivos todos los años de manera que, a 2021, el 40% atendía a esa definición de circularidad”, añadió.
A nivel de fabricación, la directora de Sostenibilidad y RSC de L’Oréal para España y Portugal puso el ejemplo de la Fábrica de Productos Capilares de Burgos: “Es un ejemplo a nivel internacional de industria 4.0. En 2014 fue la primera planta de todo el grupo en ser neutra en carbono y, desde 2017, es circular en agua con un sistema de recirculación y reciclaje del agua desde el 2017”.