Ante la actual situación, la directora ejecutiva de la Red Española del Pacto Mundial, Cristina Sánchez, destacó que “el reto de romper esos lazos de dependencia no solo depende el sector económico o empresarial. Ahí tenemos una dependencia geopolítica importante de los gobiernos y creo que va a ser uno de los desafíos más importantes”. Además, añadió que los esfuerzos para abandonar las energías fósiles no están teniendo una traslación en la descarbonización de la economía. “Sobre la reducción de emisiones, que al final va a ser la clave para la descarbonización, los científicos calculan que en esta década van a aumentar un 14% con lo cual no solamente se está reteniendo el avance, sino que se está aumentando”, lamentó.
Pero el panorama que dibujan las empresas españolas tampoco es alentador. Tal y como contó Cristina Sánchez, “hicimos una consulta a más de 2.500 empresas muy diversas y de diferentes sectores y solo el 58% de ellas decía tener una política de medio ambiente, solo un 16% de decía tener una política específica de cambio climático y solo el 42% medía su huella de carbono”.
En la cara positiva de la moneda, la directora ejecutiva de la Red Española del Pacto Mundial destacó que el ODS 7, Energía asequible y renovable, “se ha metido en el ranking de los Objetivos de Desarrollo Sostenible más trabajados. Esto es positivo y el mensaje de Naciones Unidas es apostar e invertir en las energías renovables”.