Fernando Riaño, director de Sostenibilidad/ESG y Relaciones Institucionales en Grupo Social ONCE, fue el encargado de dar la bienvenida al centenar de asistentes allí presentes y a los más de 150 espectadores en remoto, señalando que “jornadas como esta sirven para dar visibilidad a cuestiones que a veces están difusas o no son tan conocidas, como ocurría hace no tantos años con la RSC, acción social, sostenibilidad…”.
El presidente de DIRSE, Alberto Andreu, tomaba la palabra, unos minutos más tarde, para abordar la ponencia marco “el tsunami regulatorio que viene en materia ASG” y es que esta quinta edición de TRANSVERSA ha estado centrada en los cambios legislativos en materia de Sostenibilidad (ASG) y en cómo éstos se perciben y viven desde las distintas áreas funcionales más afectadas. De este modo, Andreu ha profundizado en el estado de los distintos paquetes regulatorios de cada una de las letras: A, S y G, planteando, a su vez, seis preguntas para reflexión a este respecto que dejaban claro que “el mejor regulador es la opinión pública”. El presidente de DIRSE concluía su ponencia marco resumiendo que “el tsunami regulatorio no va de creer o no creer, va de estar preparados para las nuevas exigencias regulatorias, de gestionar los riesgos asociados a la información no financiera y a los objetivos de descarbonización y va, también, de aprovechar todas las oportunidades de este nuevo modelo, igual que pasó con la digitalización”.
Ante todos estos cambios legislativos en materia ASG, cabe preguntarse cómo los principales implicados, los dirses (profesionales de sostenibilidad), pueden ayudar en este proceso. Para responder a ello se configuraron cinco mesas de diálogo centradas, precisamente, en cinco de las áreas funcionales corporativas que se están viendo más afectadas por los cambios regulatorios en materia de Sostenibilidad: Cumplimiento Normativo o Compliance, Relaciones Institucionales, Relación con Inversores, Auditoría Interna y Secretaría General.
Miriam Porres, directora de RSC y Compliance en Sorigué, y Carlos Saiz, vicepresidente socio experto en GRC de Ecix Group y presidente de Cumplen, han profundizado en los aspectos más problemáticos o retadores que presenta esta nueva regulación ASG, pero también han aportado ideas sobre cómo se están preparando los departamentos de Compliance ante el nuevo escenario: elaborar y acordar metodologías y procedimientos en los riesgos no financieros, con las cadenas de valor y completar los códigos de ética con todos los temas que han ido emergiendo. En el turno de preguntas, se han aclarado algunas dudas sobre la compatibilidad de las funciones de Cumplimiento y de Sostenibilidad, sobre las responsabilidades legales en relación con la información no financiera y se ha debatido sobre la conveniencia o no de la aprobación de un estatuto de director de Cumplimiento.
Fernando Riaño, director de Sostenibilidad/ESG y Relaciones Institucionales en Grupo Social ONCE y Laure Yvenou Government Affairs Manager en Sanofi, abordaron el trabajo de los responsables de Asuntos Públicos que consiste en adelantarse a las tendencias regulatorias, identificar dónde están las oportunidades y los riesgos, así como alinear mensajes, por lo que trabajan con equipos multidisciplinares. En concreto sobre las materias ASG, preguntan a los dirses, que son los que conocen los desafíos de la compañía. También confirmaron que la sociedad es el primer regulador. El auditorio preguntaba a los ponentes acerca de su opinión sobre si no estaremos únicamente cumpliendo una checklist de obligaciones, aunque en realidad no creamos en ello.
En línea de las mesas anteriores, Inés García-Pintos, asesora y docente en Sostenibilidad y Finanzas sostenibles, y Raimundo Fernández-Cuesta, director de Finanzas y Relación con Inversores de Acciona Energía hablaron sobre cómo el trabajo de la dirección de Finanzas y Relación con Inversores se ha adaptado al nuevo contexto. En concreto, Raimundo explicó cómo en Acciona Energía decidieron que la función de Sostenibilidad pasara del departamento de Asuntos Públicos al de Finanzas, para mantener una relación estructurada y sistematizada con la información no financiera tanto de cara a los proveedores de datos como para los inversores. Llegado el turno de preguntas, el público quiso que los ponentes eligiesen: ¿en qué se fijan más los inversores, en la A, en la S o en la G? y en cómo trabajan con los proxi advisors.
En la mesa de diálogo relativa a la función de Auditoría, Carlos Ruiz, director de Sostenibilidad de Acerinox y Mª Isabel Moreno, directora de Auditoría, Control y Riesgos del Grupo Repsol hicieron referencia a los aspectos más controvertidos de la nueva normativa en lo relativo a la función de Auditoría interna y a la importancia de dicho rol para poner en marcha un Sistema de Control de la Información No Financiera, junto a las dificultades para poder implantarlo. Moreno destacó lo difícil que ponen su trabajo, la cantidad de estándares y marcos existentes, aunque ellos lo han resuelto basándose en los que siempre habían utilizado. Finalmente coincidieron en que las exigencias en torno a la verificación de la información no financiera acabarán equiparándose a la de la información financiera.
Emilio Martín, secretario general de Calidad Pascual y Ana Millán, directora de Negocio Responsable de Accenture Iberia y directora general de la Fundación Accenture España, debatieron sobre el nivel de madurez de los consejos de administración en relación con los mecanismos de control y supervisión en materia de sostenibilidad. Martín destacó la importancia de conseguir que los temas de Sostenibilidad se metan en la Agenda del Consejo y recomendó a los dirses que no son invitados al Consejo de su compañía, que busquen el apoyo de la figura del presidente de la comisión de sostenibilidad, encargado de elevar los temas ASG al Consejo, para conseguir que le pongan “cara y ojos”. Tanto Emilio como Ana coincidían en el perfil multitask del dirse, aportando un retrato robot de lo que sería el nuevo perfil más demandado: sostenibilidad + digitalización, un tándem que se retroalimenta ya que gran parte de las posibilidades de sostenibilidad corporativa van a ser ejecutadas desde la tecnología.