El hidrógeno verde, producido por electrolizadores que utilizan agua y electricidad, es una buena alternativa a los combustibles fósiles que emiten CO2 y gases de efecto invernadero. Estos dispositivos pueden funcionar con fuentes de energía renovables, como la solar y la eólica, pero suelen necesitar acceso a agua dulce, lo que limita su utilización de forma generalizada y eleva los costes.
La diferencia radica en que los investigadores australianos han diseñado un prototipo de electrolizador que se alimenta de energía renovable (solar o eólica) y aprovecha la humedad del aire en lugar de utilizar agua líquida. De este modo, el prototipo es capaz de absorber el agua en forma gaseosa y dividirla en sus dos componentes: hidrógeno y oxígeno.
Según explican los ingenieros, en el artículo publicado en Nature Communications, el prototipo produce hidrógeno con una pureza superior al 99% y puede funcionar con tan solo un 4% de humedad relativa en el aire. De esta forma, el dispositivo permitiría producir hidrógeno sin emisiones de carbono incluso en regiones donde el agua es escasa.