Una de las promesas electorales de Joe Biden fue reincorporar a Estados Unidos al Acuerdo de París sobre Cambio Climático y situar al país en una posición de liderazgo en este ámbito. No obstante, la inversión prevista en la Ley de Reducción de la Inflación queda muy lejos de la propuesta inicial de invertir 3.500 billones de dólares y reducir las emisiones entre el 50% y el 52%, tal y como prometió el presidente Biden en 2021.
La actual Ley, aprobada por el Senado, prevé invertir cerca de 400.000 millones de dólares en los próximos diez años en incentivos fiscales que tienen el objetivo de animar a los consumidores hacia la adopción de vehículos eléctricos e impulsar a las empresas eléctricas para que aceleren el paso hacia la adopción de tecnologías de energías renovables.
La legislación contempla la inversión de 30.000 millones de dólares destinados al impulso de la fabricación de paneles solares, turbinas eólicas y baterías, así como 10.000 millones para la construcción de fábricas de coches eléctricos y paneles solares.
Asimismo, los consumidores recibirán incentivos fiscales de hasta 7.500 dólares por la compra de vehículos eléctricos nuevos y hasta 4.000 dólares en el caso de coches de segunda mano. Además, prevé incentivos para la instalación en hogares de bombas de calor, así como cocinas eléctricas. Las medidas también tienen en cuenta a las comunidades más vulnerables puesto que destinarán 60.000 millones de dólares para apoyar a las áreas más perjudicadas por el cambio climático.