14/06/2022 17:32:00

La inacción ante el cambio climático puede costar 178 billones de dólares hasta 2070

El informe de Deloitte también destaca los posibles beneficios de 43 billones de dólares en caso de actuar decididamente hacia una economía de cero emisiones

Aunque llevamos años oyendo que el cambio climático nos va a salir muy caro debido a los fenómenos naturales que está ocasionando, con su consecuente impacto en la vida de las personas, un nuevo informe del Centro Deloitte para el Progreso Sostenible (DCSP) ha conseguido cuantificar esta “deuda” que estamos acumulando con el planeta. Así, recoge que el cambio climático podría costar a la economía mundial 178 billones de dólares en los próximos 50 años, o un recorte del 7,6 % del PIB mundial solo en el año 2070.

Este trabajo, el Global Turning Point de Deloitte, culminación de varios informes regionales que examinan el impacto económico del cambio climático a nivel mundial, alerta de que “si el calentamiento global alcanza alrededor de 3°C hacia el final del siglo, el peaje en vidas humanas podría ser significativo, afectando desproporcionadamente a los más vulnerables y conduciendo a la pérdida de productividad y empleo, la escasez de alimentos y agua, el empeoramiento de la salud y el bienestar, y marcando el comienzo de un nivel de vida global más bajo”. Por el contrario, “si los líderes mundiales se uniesen en una transición sistémica de cero emisiones, la economía mundial podría obtener nuevos beneficios en cinco décadas por valor de 43 billones de dólares, lo que supondría un aumento del PIB mundial del 3,8 % en 2070”, destaca el informe.

En un comunicado difundido a los medios de comunicación en torno a este trabajo, el director general de Deloitte Global, Punit Renjen, aseguró que: "El tiempo para el debate ha terminado. Necesitamos una acción rápida, audaz y generalizada, en todos los sectores". En su opinión, conseguirlo requerirá “una inversión significativa por parte de la comunidad empresarial mundial, de los gobiernos y del sector sin ánimo de lucro”, pero “la inacción es una opción mucho más costosa”.

LADILLO: Coordinación y colaboración
Lograr que todos, gobiernos, empresas y agentes sociales colaboren y se coordinen para llevar a cabo esta transformación del sistema productivo y económico puede ser un trabajo arduo, pero absolutamente necesario. “Los gobiernos tendrán que colaborar estrechamente con los sectores de los servicios financieros y la tecnología para liderar el progreso sostenible a través de la formulación de políticas globales, una mayor inversión en sistemas de energía limpia y una nueva combinación de tecnologías verdes en todas las industrias”. Todo ello, según la investigación del Instituto Económico Deloitte, además, estimularía nuevas fuentes de crecimiento y creación de empleo.

Tal y como explicó el Dr. Pradeep Philip, del Instituto de Economía de Deloitte, el análisis realizado por esta consultora “muestra que un futuro con bajas emisiones de carbono no es solo un imperativo social, sino también económico”. “Ya disponemos de las tecnologías, los modelos empresariales y los enfoques políticos para combatir la crisis climática y desbloquear simultáneamente un crecimiento económico significativo, pero necesitamos que los gobiernos, las empresas y las comunidades de todo el mundo se alineen en un camino hacia un futuro con emisiones netas nulas", aseguró.

El informe detalla cuatro etapas clave para la descarbonización a nivel mundial:
-Los sectores público y privado deben unirse y colaborar en la creación de marcos y políticas eficaces y fundamentales para impulsar el cambio.
-Los líderes empresariales y gubernamentales deben realizar inversiones significativas que impulsen cambios estructurales en la economía mundial que den prioridad a las industrias de bajas emisiones y aceleren la transición hacia el nivel cero.
-Las geografías del mundo se acercarán a sus respectivos "puntos de inflexión" -cuando los beneficios de la transición a cero emisiones comiencen a superar los costes- y, en última instancia, impulsarán el crecimiento y el valor neto positivo regional.
-Tras el punto de inflexión, la sociedad se hará cargo de un futuro más verde, en el que los sistemas interconectados y con bajas emisiones de carbono apuntalarán una economía limpia que crecerá a un ritmo cada vez más rápido que su alternativa intensiva en carbono.

El análisis realizado por los expertos de Deloitte muestra que el camino hacia el cero neto puede ser diferente para cada zona del planeta o región en función de factores como “la forma en que están estructurados los órganos de gobierno y las sociedades, la exposición al cambio climático y el perfil de riesgo general, y los puntos fuertes y las capacidades del mercado”. Además, cada región tendrá su propio punto de inflexión y distintas velocidades, así Europa no verá los beneficios de las inversiones que deben realizarse hasta la década de 2050, por detrás de la zona Asia-Pacífico, que podría conseguirlo en esta misma década de 2020. A pesar de ello, se espera que “todas las regiones alcancen su punto de inflexión en 2070 y sigan cosechando los beneficios mucho después”.

 

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