La iniciativa con la que ha ganado el premio son los Campus Social Basket Kellogg’s, que la empresa lanzó el verano pasado en Madrid. Gracias a ella, 300 niños de entre 6 y 14 años en riesgo de exclusión social disfrutaron del baloncesto y sus valores mientras recibían una alimentación adecuada. Los alumnos, pertenecientes a colegios públicos de los distritos madrileños de Vallecas y Carabanchel, recibieron durante una semana 4 comidas al día, además de la equipación deportiva necesaria para las actividades de baloncesto, organizadas con la colaboración y experiencia de los Campus Gigantes.
Amparo Lobato ha agradecido el reconocimiento y se lo ha dedicado a los beneficiarios y colaboradores destacando que “hace ya 10 años que pusimos en marcha el programa social Todos a Desayunar, con el que cerca de 1000 niños que viven situaciones socioeconómicas difíciles reciben un desayuno a diario al llegar al colegio. El verano pasado, con los Campus Social Basket Kellogg’s, dimos un paso de gigante para llegar mucho más lejos. Nuestro compromiso con una alimentación completa y equilibrada se unió con nuestro apoyo a quienes más lo necesitan y con nuestra pasión por el baloncesto y los valores que compartimos: el esfuerzo, la constancia, el compañerismo o el trabajo en equipo. Este premio se lo dedicamos a los niños y niñas que, a pesar de las dificultades de sus vidas, se levantan cada mañana con una sonrisa para ir al colegio a desayunar y jugar al baloncesto”.
Kellogg ya está trabajando en la segunda edición del Campus Social Basket Kellogg’s ampliando la oferta a alumnos en riesgo de exclusión social de colegios en Valencia y Málaga, además de Madrid. De esta manera, continuará apostando por el baloncesto para ayudar a que los menores reciban una alimentación adecuada y adquieran hábitos de vida saludable, mientras viven los valores del baloncesto y se divierten.