Así, la planta de Zona Franca se suma a las que tiene la compañía en Parets del Vallés y en Santa Margarida i els Monjos (Barcelona), que ya estaban trabajando únicamente con electricidad de origen renovable. De este modo, se logra que las tres plantas de la división de Recubrimientos y Adhesivos de Covestro en España funcionen en su totalidad con electricidad proveniente de fuentes alternativas a los recursos fósiles. En paralelo, la compañía también está trabajando para que la planta de Tarragona pueda operar próximamente con electricidad de origen renovable.
El origen renovable de la energía consumida por las tres plantas de Covestro en la provincia de Barcelona está certificada por el Sistema de Garantías de Origen (GdOs) de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
La fábrica de Barcelona tuvo un consumo de más de 7.000 MWh en 2021, lo que permitirá una reducción de cerca de 1,4 millones de kilogramos de emisiones de CO2 al año, que equivale al consumo anual medio de 1.500 hogares.
Fernando Peiron, director del centro de Covestro en Barcelona, ha afirmado que “con este paso, avanzamos en el proceso de transición energética de los centros de producción del país y nos situamos un paso más cerca de nuestro propósito de convertirnos en plenamente circulares. Tenemos claro que la sostenibilidad es y seguirá siendo la piedra angular de nuestras operaciones y productos y esta medida evidencia nuestro firme compromiso con la protección y preservación del entorno y del planeta”.
Este anuncio se enmarca dentro de la estrategia de sostenibilidad de Covestro, cuyo eje fundamental es avanzar hacia la descarbonización y la plena circularidad de sus operaciones y productos. Un ámbito esencial de la misma es promover el uso racional y eficiente de la energía en toda la cadena de valor, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero.
Hasta ahora, Covestro ha reducido las emisiones específicas de gases de efecto invernadero en un 54% en comparación con 2005, superando así su objetivo de sostenibilidad fijado para 2025 que establecía una disminución del 50%.
Ahora, la compañía ha dado un nuevo paso y se ha marcado alcanzar la neutralidad climática y cero emisiones netas en 2035 para las emisiones de alcance 1 y alcance 2. Para conseguir este hito, la empresa tiene previsto reducir las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de su propia producción (alcance 1) y de fuentes de energía externas (alcance 2) en un 60%, hasta alcanzar los 2,2 millones de toneladas métricas en 2030. Además, se reducirán todavía más las emisiones indirectas de gases de efecto invernadero procedentes de procesos previos y posteriores en la cadena de valor (alcance 3). El uso de fuentes alternativas de energía en las tres plantas españolas se enmarca en este objetivo corporativo.