Cada mes, Ecovidrio plantea a todos los colegios inscritos en la plataforma ‘Generación Eco’ un divertido reto relacionado con la sostenibilidad, la sensibilización y la reducción real del impacto de la huella hídrica y de carbono. Posteriormente, con la participación de alumnos, profesores y familiares, cada centro educativo desarrolla su propia propuesta, respondiendo al reto de distintas maneras llenas de creatividad, empeño y concienciación medioambiental.
En lo que va de curso, los colegios han presentado casi 250 propuestas a los distintos retos planteados por Ecovidrio, construyendo sus propios adornos para Halloween o Navidad con materiales más sostenibles o reciclados, creando el discurso de su colegio para la COP26 o promoviendo un consumo más responsable de electricidad en casa.
En total, a lo largo de este curso se pondrán en marcha 9 retos, y los 3 centros escolares que sumen más puntos se llevarán el reconocimiento como ‘Centros + Sostenibles’; además de distintos premios relacionados con el medioambiente como un sistema de alquiler de bicis, huertos escolares o un mural sostenible.
Durante este tiempo, y gracias a sus propuestas, los alumnos y colegios participantes en ‘Generación Eco’ han reducido la emisión de 93,34 toneladas de CO2, una cantidad equivalente a la que podrían absorber, a lo largo de un año, 4.667.231 árboles. Además, han reducido el uso de 24.032,59 m3 de agua, una cantidad similar a la que se gastaría en 120.163 duchas de diez minutos de duración.
‘Generación Eco’ está activo actualmente en Andalucía, Galicia y en la Comunidad de Madrid, y está abierto a todos los centros educativos de Educación Primaria, Secundaria y Bachillerato.
El vidrio que se deposita en los contenedores se recicla al 100% y se utiliza para la fabricación de nuevos envases, de forma indefinida y sin perder las propiedades originales. Reciclando vidrio evitamos el crecimiento de los vertederos.
Reciclar vidrio es un elemento clave en la lucha contra el cambio climático. Al usar calcín – vidrio reciclado – en la fabricación de nuevos envases se evita la extracción de materias primas de la naturaleza, evitando la erosión de los suelos y la deforestación de nuestro entorno.
Además, se minimiza la emisión de CO2 en el proceso de fabricación y se ahorra energía.